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miércoles, 16 de septiembre de 2026

La Sombra sobre Eastwood: epílogo

Saludos a todos, damas y caballeros.

Los primeros días de inicio de curso y vuelta a la rutina suelen ser liosos, y en mi caso lo han sido bastante: nada más volver a Madrid me encontré con la boda de un primo hermano mío, cosa que tenía prevista pero que igualmente exigía tiempo, y un lío laboral de primera magnitud gracias una vez más a la RFEF, cosa que no tenía prevista y que me sentó como una patada en los cohone. Entre eso, las Freak Wars y asuntos de otra índole he tenido el blog sin tocar durante más tiempo del que quería.

Imagen de Simon Murton

Y lo que quería era escribir un buen final para la campaña del Dracula´s America, que es lo que se merece. Muchos ya habréis visto en el blog de Elrudok el final de Santana y su banda (o su nuevo comienzo, según cómo se mire). Yo tenía pendiente escribir un informe narrado de la última partida y cómo quedó mi bruja, Anna Grushanskaya. El informe me lo voy a ahorrar porque lo podéis ver en la entrada que he enlazado de Hielo y Acero, pero el relato creo que es justo y necesario porque, además, en esa última partida Anna causó baja y después sacó un maravilloso 10 en la tirada de recuperación, cosa que encaja con mis propósitos, como veréis.

Aprovecho para comentar una cosa ligada tangencialmente a la cuestión. Como algunos sabéis, aparte de las frikadas que escribo por aquí yo me dedico a escribir novelas y ensayos de temas más serios. Y, aunque eso me gusta y me seguiré dedicando a ello mientras me dejen, una parte de mí sería extremadamente feliz siendo un autor de historias como las que aparecen en este blog. De hecho, pasaron muchos años entre mi primer libro publicado y el segundo (doce años, nada menos) y este blog me fue útil como ejercicio narrativo para no perder del todo la práctica.

El caso es que me he dado cuenta de que buena parte de las historias que cuelgo por aquí son potencialmente escalables a cosas más serias como novelas cortas o colecciones de relatos. Eso probablemente lo tendría que autoeditar: estoy escribiendo ahora mismo, por pura edificación personal, una novela de folk horror ambientada en la Hispania del año 599, y ya me han dicho en la editorial que me la meta por donde me quepa. Pero precisamente por eso podría venderlas a precio de folletines, porque total. Eso no afectaría al Troglablog, que seguiría teniendo las mismas historias, en parte porque muchas de ellas no las puedo convertir en relatos propios más allá del blog (las de Warhammer, Infinity y demás tienen su propia IP) y en parte porque no todo merece ser una novela.

No sé si haré esto o no. Si lo menciono por aquí es porque es un proyecto al que llevo un tiempo dándole vueltas, y cualquier opinión que podáis tener quienes os pasáis por este blog con cierta frecuencia sería bienvenida. No garantizo que os vaya a hacer caso, puede que me digáis que me deje de gilipolleces y lo haga igual, puede que os mole la idea y no la ejecute nunca. Dios dirá. Pero, si alguien cree que tiene algo que decir al respecto, me encantará leerlo.

Y, después de esta matraca, os dejo con el relato de cierre de la campaña. Espero que os guste :)

LA SOMBRA SOBRE EASTWOOD: EPÍLOGO

Por primera vez en mucho tiempo, Anna Grushanskaya tuvo que concentrarse hasta un punto que le resultó físicamente doloroso. Había conseguido desarrollar una gran habilidad para invocar a los habitantes de más allá del velo al plano material, y había celebrado con ellos muchos pactos, sellados con la involuntaria sangre de los inocentes. Todo ello hacía que, en circunstancias normales, cortar las barreras entre mundos fuera tan fácil para ella como rasgar la seda. Y, sin embargo, aquel día las criaturas del abismo no querían obedecer a su llamada, porque sabían que en el plano físico no les esperaba el dulce terror que solían provocar, sino algo muy diferente.

Dolor.

La banda de Santana estaba llevando a cabo el último paso del plan para que su jefe encontrara la redención y pudiera recuperar su humanidad. En los días previos, habían rastreado el siniestro poblado de Ravenous como mastines de caza buscando los fragmentos de un objeto legendario, supuestamente uno que el desgraciado borracho que había muerto en el burdel de Anna había robado a un nigromante de la Confederación. Haber tenido el objeto tan cerca de sus manos y no haberlo sabido en ese momento era algo que martirizaba a la bruja, sobre todo porque Santana había sido mucho más efectivo y había conseguido hacerse con los tres fragmentos del llamado Orbe del Yucatán. 

Con ellos en su poder, había desafiado a la sombra que habitaba el poblado de Ravenous, infestado de vampiros. Las luchas entre criaturas de las tinieblas eran intrascendentes para Anna, pero necesitaba hacerse a toda costa con el objeto de poder para asegurar su dominios sobre Eastwood, Ravenous y todas las tierras donde el Culto de las Seis Estrellas quisiera tener fuerza suficiente.

"Se resisten" dijo Mr. Shadow a su lado, con un tono de voz que recordaba al agua a punto de hervir.

"Usan balas de plata" dijo Anna en lo que parecía una excusa, pero era la simple constatación de un hecho. "Han venido preparados, cargados de reliquia y ritual"

"Pese a todo, deben ser doblegados"

Anna estaba a punto de responder, pero entonces vio algo asomando desde una esquina: unos ropajes negros, el destello metálico del revólver, el paso fugaz del destino. Antes de que pudiera conjurar ningún tipo de barrera para protegerse, su mundo giró y se encontró tumbada boca arriba en el polvoriento suelo de Ravenous. Santana había atravesado su esbelto pecho de un balazo.

"No puedo... respirar"

Fue incapaz de decir esas palabras. Solo las pensó, pero Mr. Shadow las escuchó igual, y su respuesta resonó en su mente con espantosa claridad.

"No lo necesitarás allá donde vamos"

"No" luchó Anna. "Es demasiado pronto. No puedo morir todavía"

"No parece que tengas mucha capacidad de elección"

"Sé que la tengo"

El silencio de Mr. Shadow apenas duró unos segundos, segundos que a Anna le parecieron eones.

"¿Qué estarías dispuesta a darme?"

"Todo. Por favor. Todo"

Más que las palabras de Anna, lo que reconfortó enormemente a Mr. Shadow fue la desesperación con que las dijo.

"Que así sea"

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El Príncipe Escarlata estaba furioso. Mientras esperaba a su invitada, se movía por su despacho a grandes zancadas y fumaba nerviosamente un puro, lo que hacía que pareciera una de esas locomotoras que estaban llevando el imparable progreso hacia el Oeste. Sin embargo, en su caso lo único que había progresado en las últimas semanas era una frustración cada vez mayor, que había aumentado hasta convertirse en nada disimulada ira. Sus planes no estaban funcionando como esperaba, y era un hombre con muy poca tolerancia a los reveses.

Las puertas de su despacho se abrieron, y la hermosa bruja las traspasó, como en aquella fatídica noche de hacía varios días. No estaba sola: la acompañaban los hombres que el Príncipe Escarlata había enviado en su búsqueda, hombres armados y fieles. Aquello, aunque no lo sabía, era un pelotón de fusilamiento.

"Ah, Anna... tome asiento, por favor"

El Príncipe Escarlata intentó evitar que su rabia fuera evidente, pero, frente a alguien como Anna, esconder las emociones era tan difícil como esconder una secuoya en un invernadero.

"Imagino que sabe por qué la he hecho venir" continuó el empresario.

"Considera que mis progresos son insuficientes" dijo ella, demasiado curtida en la vida como para pretender que los rodeos sirvieran de algo.

"Sí" dijo el Príncipe, ligeramente sorprendido ante tanta franqueza. "Sí, así es"

"Se equivoca"

Eran pocas las veces en que el Príncipe había hablado con Anna, y nunca había terminado de acostumbrarse a la seguridad glacial con que se expresaba, y que nunca había visto en personas de las clases desfavorecidas. Sin embargo, en esa ocasión parecía ir más allá, como si de alguna forma hubiera trascendido todo aquello. En alguna parte del cerebro del Príncipe Escarlata se activó una alarma que le decía que allí sucedía algo novedoso, desconocido y, probablemente, muy peligroso.

Para su desdicha, estaba demasiado enfurecido como para hacerle caso.

"¿De veras? ¿Quiere entonces explicarme cómo el hecho de que hayan aparecido Marshalls por todas partes, cazadores de vampiros y hasta la Iglesia católica me está ayudando? Éstas eran tierras tranquilas, en la que poder desarrollar nuestro plan sin llamar la atención, hasta que vino usted, se puso a invocar criaturas del abismo sin discreción alguna y trajo a toda clase de tarados y justicieros. Dígame, ¿de qué forma beneficia eso a mis propósitos?"

"¿Sus propósitos?"

Los preciosos ojos azules de la bruja brillaban como si contuvieran una tormenta de nieve.

"He dicho que se equivoca al pensar que no he progresado" continuó. "Yo sí he progresado. En cuanto a sus propósitos... no son mi problema. No lo han sido nunca"

"Ya veo" dijo el Príncipe Escarlata, agradecido en cierta forma. Aquello hacía las cosas más fáciles. "Bien, el acuerdo al que llegamos es que yo le protegería, y usted trabajaría para mí. Dado que se niega a cumplir con su parte, no tiene sentido que yo cumpla con la mía"

Hizo un gesto a uno de sus hombres, y apartó la mirada cuando escuchó la pistola amartillándose. Pese a todo, no quería ver un rostro tan hermoso destrozado. Sin embargo, volvió a mirar cuando no escuchó ningún disparo...

Y descubrió que el arma le apuntaba a él.

"Pero qué demonios..." siseó.

"Oh, encanto" murmuró Anna con el tono de voz más seductor que ninguna persona hubiera escuchado jamás sobre la tierra "ya te dije que sé muy bien cómo dominar a los hombres"

El Príncipe Escarlata aceptó su destino con dignidad. Toda su ira desapareció de golpe, siendo sustituida por algo parecido a la diversión. Aunque la broma fuera en su contra, había sido buena.

"Nunca debí haber dudado de ti, Anna. Espero que eso lo puedas perdonar."

"Por supuesto"

El disparo retumbó en el despacho. La sangre procedente de la cabeza del Príncipe Escarlata manchó la chimenea, y su cuerpo se desplomó. Anna se levantó y se volvió a sentar, esta vez en la silla que había pertenecido al Príncipe, y que desde entonces tendría una nueva ocupante. Su ascenso hacia la cima no había concluido. No concluiría nunca, no mientras tuviera ambición, fuerza de voluntad y crueldad. Y estaba sobrada de todas esas cosas.

Para deleite de los hombres que la acompañaban, puso sus pies sobre la mesa, dejando al descubierto sus esbeltas piernas, y sonrió.

Y en esa sonrisa había más dientes de los que debería.

7 comentarios:

  1. Así que la "dulce" Anna se niega a morir ¿eh? Quizás reciba la visita en un tiempo de la Orden, o puede que de alguna triada china, quien sabe.....

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    1. Bueno, ya ves que, en cierta forma, sí que ha muerto... más o menos.

      Me gustarían ambas cosas, aunque lo de la triada china tendría la gracia de una guerra sino-rusa en el Oeste. Los magníficos beneficios del melting pot. Encima una rusa que es bruja satanista y unos chinos medio fantasmas... alguien no está haciendo bien su trabajo en las oficinas de inmigración xD

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  2. Me ha encantado el relato. Me parece un buen colofón para una pedazo de campaña que os ha dado muchas alegrías y unos buenos “disgustos”.
    No me queda otra que felicitaros por todo lo que habéis conseguido: bandas pintadas, trasfondo propio, mesas top, un montón de partidas, un montón de entradas... una vez más habéis JUGADO EN MAYÚSCULAS.
    Ha estado tan bien que los fans pedimos que estas historias continúen. Pedimos encarecidamente una tercera temporada.
    Un abrazo enorme y una muy sincera felicitación.
    Pd: En cuanto a la cuestión inicial no puedo decir nada consecuente porque desconozco el mundo de la edición/publicación totalmente pero sí voy a decir que tú tienes mucho que ofrecer.

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    1. ¡Muchísimas gracias! La verdad es que entre Trasfondo, mesa, miniaturas, el propio juego en sí... salen unas campañas al Dracula´s America tremendas. Lástima que sean tan cortas, pero quizá precisamente por eso le damos tanta caña y le ponemos un final. Nada da más pena que las campañas que se abandonan y se quedan ahí languideciendo...

      El año que viene habrá más, Dios mediante :)

      Gracias también por tu ánimo con la cuestión de la escritura. En el fondo sería hacer lo que ya hago con relatos como éste, subiendo uno o dos niveles. Ya veré por dónde salgo, es un misterio hasta para mí.

      ¡Un abrazo fuerte!

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  3. Hola. Últimamente estoy muy despistado. Escribí un comentario, pero no le debí dar a publicar. Así que vuelvo a escribir.
    Me ha encantado el final e imagino que el ritual de volver a la vida de tú bruja fue muy sangriento. Espero leerlo algún día.
    En cuanto a lo de escribir y publicar mi economía ahora mismo está bastante fastidiada, pero cuando me recupere sería lector de esas historias. En cuanto a editarlas me plantearía si conviene una edición impresa o en pdf, viendo las publicaciones de HT la diferencia de precio es muy grande .
    Un abrazo

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    1. ¡Muchas gracias Miguel! Igual blogger borró tu comentario por razones arcanas, hubo una temporada en que le dio por ahí sabe Dios por qué, puede que haya vuelto a las andadas.

      En cuanto al ritual de Anna... pues ya ves, ha acabado poseída. Se ha acercado demasiado al fuego y, sorpresa, se ha quemado. Sigue viva, pero ya no es ella. Lo que no sé es si es un cambio a peor o a mejor, teniendo en cuenta el bicho que era.

      Gracias también por el comentario sobre la escritura. Lo que sí que tengo claro es que incluso si editara algo en tapa blanda podría hacerlo a precios bajos, en el caso de HT es normal que cuesten lo que cuesten porque al final usan diseñadores e ilustradores profesionales y eso al final hay que pagarlo, aunque la calidad final es buena, por lo que vale la pena. Dado que yo no tendría nada de eso, quiero creer que no me saldría caro y por tanto tampoco tendría que poner un precio alto. Pero es verdad que todo eso lo tengo de momento poco estudiado.

      ¡Un abrazo fuerte!

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