Saludos a todos, damas y caballeros.
Tras publicar el otro día la campaña de "Fuego en el Aver", que como dije hace de interludio narrativo entre la pérdida de Leopold Wallenstein y la llegada de Fernando Wallenstein a poner orden en el carajal que tiene esa pobre familia, traigo hoy la primera de las partidas que jugamos.
La verdad es que echamos esta partida hace unos siete meses, con lo que debo confesar que no lo recuerdo todo. Sí que puedo decir que fue la partida en que el carro de guerra imperial se consagró como lo que es, la mejor miniatura del Imperio y quizá de todo el juego. No necesita hacer un gran papel para eso porque su carisma es monumental, pero si lo hace, pues encima mejor.
