Saludos a todos, damas y caballeros.
Como he comentado en algunas entradas, he pasado prácticamente todo julio y agosto en Almería, a donde no me llevé las pinturas porque no esperaba tener tiempo de darle y porque, sinceramente, pintar con el calor veraniego suele ser un asunto muy poco agradecido.
Sin embargo, en agosto pasé un par de días por Madrid y, dado que tampoco tenía mejor cosa que hacer, aproveché para pintar alguna que otra cosica. Poca cosa en realidad, pero suficiente como para seguir avanzando el contador. Ya me sucede desde hace bastantes años que, si paso demasiado tiempo sin pintar, acabo teniendo ganas de hacerlo, cosa que nunca me hubiera imaginado. Pero oye, supongo que el ser humano es capaz de cogerle el gusto a casi cualquier cosa.
.jpeg)


















