Saludos a todos, damas y caballeros.
Es una pena que se acabe mayo, el mes más bonito del año, mes que además, al menos en Madrid, parece no haber existido. Como sucedió el año pasado, hemos pasado de estar a 15 grados en una semana a 35 en la siguiente. Soy de esa gente rara que se siente más cómoda en los 35 que en los 15, pero un poco de aclimatación habría estado bien.
Cada persona es como es, y yo personalmente suelo experimentar un pico de vitalidad en mayo, cuando vuelve el calor, que me vuelve bastante productivo en muchos ámbitos. Entre ellos, el de la pintura y el frikismo en general. Quizá parezca que este mes no se ha cumplido, y la verdad es que podría haber pintado más, pero, como digo casi todos los meses, si no lo he hecho es porque me he estado entreteniendo con otras cosas. Tengo que asumir que eso va a ser una constante en mi vida, y en el fondo es bueno.










