Saludos a todos, damas y caballeros.
Como he ido contando en entradas recientes, hace poco nos juntamos Fornidson y yo para echar la última batalla en la campaña "Fuego en el Aver", que se ha ido desarrollando de forma catastrófica para el Imperio en las partidas anteriores (aunque no exenta de momentos heroicos, como la magnífica actuación del carro de guerra en la primera partida) y que prometía las mismas dosis de dolor en la última... aunque no por ello falta nunca el valor en las disciplinadas filas de soldados imperiales.
Esta última partida era una partida campal normal, dominada por la presencia de un río con dos vados y contando con las ventajas obtenidas por los ejércitos en las partidas anteriores, motivo por el que el de los hombres bestia era ligeramente mayor y 1D3+1 de sus unidades tendrían la regla vanguardia. Acabaron siendo cuatro. Esto fue una constante a lo largo de toda la partida, como veréis, aunque, como suelo hacer en los informes de las batallas más tochas, voy a dividirlo en dos partes para que no quede una entrada demasiado extensa.









