Saludos a todos, damas y caballeros.
Junio ha sido un mes caluroso hasta para mí, y además comenzó de forma un poco desagradable en mi caso, pero bien está lo que bien acaba. Y, dado que acabo el mes en Almería, está muy, muy bien. Tengo la enorme suerte de poder pasar julio y agosto en mi tierra, junto a la playa y los colegas, algunos de la infancia, otros más tardíos pero igual de sinceros, y eso es un lujazo.
Además de eso, junio ha sido un mes bastante productivo en términos pictóricos, como podéis ver. La razón primordial es que apañamos una partida de Warhammer Fantasy entre cuatro con Sir Sedentor, Fornidson, Broltimer y un servidor, y yo quería aprovechar la oportunidad para llevar estalianos y comenzar así el Retorno de Wallenstein también en los campos de batalla, así que hice la machada de pintarme 20 piqueros en diez días o menos.










