Saludos a todos, damas y caballeros.
Tras subir el otro día la primera de las partidas de la campaña "Fuego en el Aver", traigo hoy la segunda, que jugamos allá por Navidades. Parece que ha pasado poco tiempo, pero no... los días pasan volando, es acojonante.
Iba a decir que lamentaciones aparte, pero no, las lamentaciones no acaban aquí. La partida que jugamos es el escenario "La atalaya", heredado en Warhammer Reforged del reglamento de octava edición. Básicamente es lo típico de controlar un objetivo central, siendo este objetivo un edificio en el que las tropas se pueden atrincherar. Sacar a alguien de un edificio estilo Desokupa requiere un nivel de brutalidad que los pobres imperiales no tienen, máxime si enfrente van a tener, como sospechaba, una unidad de bestigors bien emputecida. Pese a todo, que no se diga que el Imperio rechaza un combate noble... o un combate contra cabrones hideputas, como es el caso.

