Saludos a todos, damas y caballeros.
San Ignacio de Loyola dijo que, en tiempos de desolación, no hay que hacer mudanza. Es un consejo sabio, porque el fundador de los jesuitas fue un hombre sabio (cosa que no se puede decir de todos los que le han seguido, ejem) pero quizá incompleto. Yo creo que, si San Ignacio de Loyola hubiera vivido en el siglo XXI, su frase habría sido algo como: "en tiempos de desolación, no hay que hacer mudanza; en cambio, pintar goblins como si no hubiera un mañana puede ayudar bastante".
Decir que estoy en tiempos de desolación sería exagerar bastante, además de resultar injusto en comparación con quienes realmente viven momentos así. Pero sí es cierto que no echaré mucho de menos este 2024, particularmente los últimos meses. No estoy en donde quiero estar, pero lo que debe hacer todo hombre de bien que se encuentre en un sitio que le es incómodo es tratar de moverse hacia donde quiere estar y buscar todos los apoyos que pueda por el camino. Pintar goblins puede estar muy abajo en la lista de apoyos, pero esto no es un blog de autoayuda ni yo soy Paulo Coelho, a Dios gracias. Aquí hablamos de moñecos... y oye, los moñecos también ayudan.