martes, 5 de mayo de 2026

[Informe de batalla] Los vados de Pfunzig (II)

Saludos a todos, damas y caballeros.

Sigo con el informe de batalla de la última partida de "Fuego en el Aver", cuya primera parte publiqué aquí y que dejé a medias para que no quedara una cosa demasiado larga e imposible de digerir.

Como podéis ver, la cosa estaba en un punto complicado para el Imperio, como es habitual. La verdad es que, cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de la absoluta anomalía estadística que sucedió cuando los bestigors resistieron la carga conjunta del tanque de vapor y del carro de guerra. Pero en fin, estas cosas pasan, y cada vez estoy más acostumbrado a ellas la verdad.

Os dejo con la segunda parte del informe. Espero que os guste.

Turno 3 hombres bestia

Una de las unidades emboscadas de mastines entró, y cargaron contra el flanco del destacamento de ballesteros mientras se cerraba el cerco sobre los grandes espaderos.

En el otro flanco, la resistencia imperial estaba prácticamente desmoronada, y los hombres bestia pudieron entrar como Pedro por su casa. Además, los garragors se reagruparon, como era de esperar.

En la fase de magia, no recuerdo muy bien cómo (creo que con un fuego de Tzeentch) el chamán se cargó a solo uno de los herreruelos, lo que fue un poco decepcionante...

Y después invocó un nuevo portal para ventilarse al ingeniero con pistola de repetición que iba corriendo tras él con intenciones perversas.

En cuanto al combate, me llevé una grata sorpresa en el duelo entre ballesteros y mastines, pues fue un combate absolutamente nulo en el que nadie mató a nadie, pero eso permitió que mis ballesteros se reorganizaran y pasaran a luchar contra los perros de frente, lo que les daría más opciones en el futuro.

Para compensar, el basilisco se cargó a los caballeros que quedaban, culminando así una de las cargas de caballería más decepcionantes de la Historia.

Turno 3 Imperio

Aunque buena parte de mi línea de defensa se había hundido, todavía seguía siendo fuerte en un flanco, en el que debía procurar causar todo el daño que fuera posible, si no para ganar, al menos para perder con dignidad. Para ello, cargué con los alabarderos al engendro solitario que andaba por ahí renqueante con una herida...

Y con los grandes espaderos a los hostigadores gors, quienes aguantaron y dispararon con sus hachas arrojadizas pero, para mi sorpresa, no huyeron.

Además, moví a los herreruelos intentando que siguieran disparando a todo lo que pudieran, aunque lo que se venía por su lado era demasiado grande como para ser detenido.

En la fase de magia, Lorena logró lanzar con fuerza irresistible una enredadera escarlata a los gors con los que se había trabado, lo que iba a complicarles mucho la vida. Tuve suerte y en la fuerza irresistible salió una detonación que de hecho mató a más gors que otra cosa, así que no me puedo quejar.

De disparo solo me quedaban los pobres herreruelos, quienes dispararon a la unidad en que se había refugiado el chamán y mataron a cuatro de ellos nada menos... pero, obviamente, no huyeron por pánico. De verdad que no recuerdo que Fornidson haya fallado un solo chequeo de L nunca a L base.

Ya en el combate, las cosas se dieron bien. Los ballesteros consiguieron hacer huir a los mastines pese a perder dos miembros y se reorganizaron para asaetear a esos garragors que se habían reagrupado...

El sacerdote guerrero de la unidad de los alabarderos remató al engendro ese feo...

Y el combate entre gors y grandes espaderos fue también casi nulo, pero la enredadera escarlata mató luego a unos cuantos de los gors, y los bonificadores estáticos en favor de los imperiales hicieron que los astados huyeran, aunque no los pude atrapar en la persecución a través del río.

Turno 4 hombres bestia

Las últimas unidades en reserva aparecieron al fin en forma de preyton y de otra unidad de mastines...

Los cuales tenían furia asesina, lo que les llevó a tomar la mala decisión de cargar contra los alabarderos, aunque no habría sido tan mala si los garragors hubieran podido completar la carga también. Pero era una tirada difícil, pues estaban algo lejos.

Por su parte, los gors hostigadores que habían huido ante los grandes espaderos se reagruparon, como es lógico, y pusieron su granito de arena para rodear a esos pobres imperiales...

Pero, dado que seguía activa la enredadera escarlata, muchos de los gors murieron por el fuego, y los pocos que quedaban, sorprendentemente, huyeron de nuevo por el pánico.

La fase de magia fue inexplicablemente tranquila para tener enfrente a un ejército de Tzeentch, lo que se explica porque casi todo estaba fuera del alcance de los hechizos del chamán. Ya en la fase de disparo, las hachas arrojadizas de los gors acabaron con dos de los herreruelos, y el que quedaba decidió que era mejor pirarse y no seguir el mismo destino.

También los grandes espaderos sufrieron su buena ración de hachas arrojadizas y pistolas, pero una combinación de malas tiradas por parte de Fornidson y buena chapa hizo que solo muriera uno.

En la fase de combate, el preyton se comió a cinco de los ballesteros, y los tres supervivientes huyeron espantados mientras el bicho terminaba de zamparse los cadáveres de sus colegas...

Pero los alabarderos actuaron como se esperaba de ellos y añadieron otros cinco mastines a su larga lista de bajas, lo que les permitió encararse para mirar directamente al preyton.

Turno 4 Imperio

En estos últimos turnos había conseguido contener moderadamente el empuje de las bestias y hacerles alguna que otra baja, pero no iba a ser suficiente para ganar... salvo que fructificara un plan desesperado, que pasaba por sacar a Lorena Wallenstein de su unidad para ir corriendo a matar al chamán.

Por el otro lado, los alabarderos cargaron a ese preyton, y los tres ballesteros que quedaban vivos se reagruparon, aunque eso solo les iba a servir para morir a manos de los garragors.

En la fase de magia, Lorena Wallenstein consiguió lanzar el hechizo sobre el chamán de Fornidson: 2D6-R heridas, conseguí hacerle 4, y al chamán solo le quedaba una. Tiró los 4 dados para una salvación especial de 4+... y salvó los 4, el muy cabrón. Indignante.

Para no perder la costumbre, véanse los dados lanzados en la tirada para impactar de los alabarderos contra el preyton...

Las calaveras son unos, por si alguien lo dudaba

En fin. Aun así conseguí colarle alguna herida y ganar el combate, pero por muy poco y el preyton, tal como era costumbre, decidió no huir.

Turno 5 hombres bestia

La verdad es que me habría gustado matar a ese puñetero chamán, pero se me iba a escapar vivo con una herida el muy malaje. Llegados a este punto, lo único que tenía que hacer Fornidson era ir rematando lo poco que quedaba, para lo cual cargó con un cojón de bichos a los grandes espaderos...

Y con los garragors a los ballesteros.

En la fase de magia pasó lo que tenía que pasar: el chamán lanzó un fuego de Tzeentch sobre Lorena, intenté dispersarlo con 6 o 7 dados, debí sacar un 10 como mucho, y Lorena palmó por un hechizo de fuego pese a ser una hechicera de fuego, porque ya se sabe que quien a fuego mata...

En la fase de combate me llevé una alegría cuando el sacerdote de la unidad de alabarderos se puso las pilas y le quitó dos o tres heridas al preyton, quien salió cagando leches de ahí mientras los alabarderos se reorganizaban.

A cambio, los ballesteros fueron destruidos y los garragors arrasaron hacia los alabarderos, mientras que los grandes espaderos fueron aniquilados hasta el último hombre. Es verdad que tienden a cumplir con su Trasfondo, nunca me han huido, siempre han muerto todos.

Turno 5 Imperio

Al menos pude llevarme una alegría, y no menor, cuando los garragor salieron rebotados del choque con los alabarderos, de los cuales al final sobrevivieron muy pocos, pero que habían mantenido la posición hasta el final con un par de poderosos cojonazos y habían destrozado a todo lo que se les había acercado. Auténticos héroes del Imperio que rescatan un poco el honor imperial en medio de la debacle. Serán recordados.

Resultado: victoria de los hombres bestia

Una nueva derrota para el Imperio, un nuevo triunfo de los astados, que les lleva a ganar la campaña. Siendo honestos es una partida en que se dieron varias desviaciones estadísticas y algunas fueron a mi favor, pero las que cayeron del lado de Fornidson fueron cruciales: la carga conjunta del tanque de vapor y el carro de guerra que no fueron capaces de reventar a los bestigors fue un momento duro, igual que ver a su chamán sobreviviendo dos veces al mismo hechizo, la última vez con una sola herida. Pero es lo que hay.

En todo caso, esta campaña servirá para avanzar con el Trasfondo de mis ejércitos imperiales. Lo pongo en plural porque quiero usarla como punto de partida de una doble dirección: la estaliana de la que ya hemos hablado, con el retorno del Wallenstein... y otra que servirá para recuperar una idea muy muy antigua, y que ya anticipé en este relato. Pronto me pondré a ello. Pese a las sucesivas derrotas, el Imperio se mantiene en pie, como siempre lo hará.

¡Hasta entonces!

12 comentarios:

  1. Impresionante combate. Te pareces a mi... Nuestra suerte no está en los dados. Espero, un día, leer como masacras a esos infieles.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias Miguel! Se te echaba de menos por aquí, bienvenido de vuelta :)

      Lo de los dados es un dolor, pero es lo que hay. Lo importante es no perder la esperanza, algunas día, como dices, masacraré a esos caóticos del demonio. Eso y pasarlo bien, cosa que se consigue siempre, pase lo que pase :)

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
    2. Algún día, quería decir. El autocorrector del teléfono es menos inteligente de lo que se cree.

      Eliminar
    3. Soy el anónimo que ha escrito alguna vez... No sé porque no me dejaba poner mi nombre.
      Los teléfonos y ordenadores son listos, no inteligentes... Ni la IA inteligente...

      Eliminar
  2. Fuerza y honor para esos valientes alabarderos. Dicho esto, menos mal que no te gusta ir al casino, porque con la suerte que tienes…

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja... mira que tengo un puñao de vicios, como sabes, pero efectivamente apostar no es uno de ellos. Estaría ya en la más jodida ruina.

      Los alabarderos, unos fenómenos. Era una unidad bastante emputecida con el porta de batalla dentro y un cura, pero aun así reventaron todo lo que se les puso por delante. Todo lo contrario que los caballeros, vaya. Pero, como soy de caballería, los tendré que seguir metiendo. Iba a decir que mejor la versión moderna con carro de combate, pero ya está visto que tampoco xD

      Eliminar
  3. Madre mía... No pudo ser para el Imperio. Se veía venir pero manteníamos la esperanza. Enhorabuena a los hombres bestia.
    Hay que reconocer que habéis presentado dos ejércitos alucinantes: un Imperio que presume de eclecticismo y molonidad y una horda de monstruosidades que puede aparecer por cualquier lado.
    Mis más absolutos dieses.
    Yo siempre valoraré mucho la aleatoriedad en los juegos. Aunque salga mal a veces. Para mí la aleatoriedad es el refugio del héroe y la esencia de la aventura.
    Enhorabuena por el informe y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! La aleatoriedad es sin duda lo que da gracia a esto, capaz de hacer héroes improbables e incompetentes redomados. Las mismas tiradas que condenaron al gran maestre encumbraron a los alabarderos (pese a que ellos también tuvieron algún pequeño desastre, pero ahí está el testimonio de su valor)

      Lo importante, como dices, es que estéticamente queda bonita la mesa con la escenografía, los ejércitos pintados, la narrativa, un cerdito por ahí sin saber muy bien qué pasa... cuando se tiene eso, el resultado es lo de menos y el disfrute está garantizado.

      Dicho lo cual, algún día me vengaré de esas malditas cabras...

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. Eso por jugar sin los dados del Blood Bowl (los que tenian al comisario)!ñ, te hubieras llevado la partida de calle.
    El imperio tendrá que mandar una pequeña hueste para detener a los astados estos.
    ...muy bueno lo del shaman cabrón, teniendo en cuenta que son hombres cabra 🤣🤣🤣.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajajajajaja... pues oye, quizá con el poder de Ginés me hubiera ido mejor, tienes razón. Tendré que recurrir a esos dados en las tiradas importantes...

      Al Imperio más le vale enviar una gran hueste, porque visto lo visto va a necesitar mucha, mucha gente para salir airoso de estos choques. Pero se intentará, creo que ya hay planes por ahí de ir de la mano de unos aliados bretonianos, aunque las bestias a su vez se han buscado apoyos entre los skaven, con lo que la cosa tiene pinta de ser dura. A ver si en ese futuro choque consigo cargarme al cabrón del chamán, que lo es con todas las letras, ya te digo.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
    2. Perderás estrepitosamente por aliarte con los franceses, recuerda, son nuestro peor amigo xdd

      Eliminar
    3. Desde luego. Pero esta vez será de forma completamente merecida y buscada a pulso xD

      Eliminar