lunes, 24 de agosto de 2026

[Informe de batalla] Batalla en la niebla

Saludos a todos, damas y caballeros.

Hace unos pocos días publiqué una entrada sobre una campaña que me hace especial ilusión, pues supone poder avanzar la narrativa de las Regiones Devastadas, aunque sea con una pequeñica lucha triangular entre el Clan Rikkens de Helios, mis brujas nigrománticas y un nuevo actor, una flota de plaga capitaneada por Toni. Lo que os traigo hoy es la segunda de las partidas de la campaña, precisamente entre estos podridos adoradores de Nurgle y mis no menos podridos no muertos, para ver quién apesta más.

No traigo informe de la primera porque se libró entre Helios y Toni y yo estuve ausente durante buena parte de la misma. Os puedo resumir que fue una victoria de los skaven, en buena medida gracias a una tirada muy desafortunada de Toni, que sacó un 12 en un chequeo de L para redirigir una carga y, por culpa de ello, su unidad de guerreros del Caos al mando del señor del Caos quedó bloqueada durante buena parte de la partida, sin poder hacer nada. En la misión, los seguidores del Padre de las Plagas tenían que abrirse camino a través de las filas de los skaven, pero esta indecisión de Gorvulus el Podrido les costó cara.

Para esta segunda partida, se trataba de un escenario en que con un 1 las unidades no podrían desplegar sino que tendrían que entrar en reserva, lo que, unido a la posibilidad de que se levantara niebla y se limitara la visión a 12 pulgadas, junto con las pijadas propias de Slaanesh, prometían un enfrentamiento muy caótico. Sin embargo, no pasó nada de eso: todas las unidades desplegaron, Slaanesh se estuvo quieto y la niebla solo se levantó en un turno de los últimos, en que las tropas ya estaban bastante cerca. Pese a todo, fue una partida muy molona y reñida, como os mostraré.

Mi lista estaba compuesta por los siguientes elementos, capitaneada por las brujas que se quedaron en Puerto Gris tras la huida de Chantal:

  • Danica la Impura: gran nigromante, despertar a los muertos, manto de la larga noche, máscara de azabache, sombrero de la hechicería.
  • Alana la Oscura: nigromante, nivel 2, caminante del sendero oscuro, varita de poder, anillo del fuego infernal
  • La Legión Eterna: 29 esqueletos con lanza, escudo y grupo de mando completo, estandarte de la Legión Eterna
  • Los juguetes rotos: 29 zombis, portaestandarte, músico
  • Los desposeídos: 10 Necrófagos
  • Las almas perdidas: cuatro espíritus, uno de los cuales es una doncella espectral
  • El caldero de las almas perdidas: carro de cadáveres
  • La Orden de la Rosa Eterna: 5 Caballeros tumularios, lanza de caballería funeraria, escudos, barda, grupo de mando completo, estandarte de los túmulos
  • La Primera Hermandad: 10 momias con mayales, grupo de mando, Estandarte de la Carne Eterna 

Mientras que la de Toni era la siguiente:

  • Gorvulus el Podrido: paladín del Caos con marca de Nurgle, maza de la inmundicia, torrente de corrupción, escudo.
  • Hechicero de nivel 2, marca de Nurgle
  • Caudillo Kurgan, marca de Nurgle, arma a dos manos, caballo.
  • 21 guerreros del Caos con escudos, grupo de mando completo.
  • 21 portadores de plaga con campana de la condenación.
  • 24 bárbaros con armadura ligera, arma de mano y escudo, tótem de Nurgle, grupo de mando completo.
  • 5 jinetes bárbaros, lanzas, escudos, grupo de mando completo.
  • 5 caballeros del Caos, grupo de mando completo.
  • Bestia de Nurgle.

Toni desplegó todo su ejército primero y, en consecuencia, empezó también con el primer turno.

Turno 1 Flota de Plaga

Tras hacer su movimiento de vanguardia con los jinetes, Toni avanzó por su flanco derecho planteando una trampa por si intentaba romper por ahí con los caballeros tumularios, tal como sospechaba que haría.

Por el otro lado también avanzó muy estilo Nurgle, lentamente, sin prisa, manteniendo la cohesión.

En la fase de magia, su hechicero concedió regeneración a los jinetes, y no hubo más en este turno.

Turno 1 Culto de la Carne Inmortal

Vaya por delante que sé que soy un desastre e hice pocas fotos. En algún momento tengo que pensar en serio en hacer un informe con mapas y diagramas, pero soy un negado para esas cosas. En fin, lloros aparte, cargué con los caballeros tumularios contra la bestia de Nurgle, pero fallé. Lo demás simplemente avanzó, con los espectros colándose por detrás de las líneas enemigas.

Ya en la fase de magia, tuve que lanzar la danza macabra como tres o cuatro veces hasta que entró, pero finalmente lo hizo y los caballeros tumularios consiguieron cargar a la bestia de Nurgle. Tras eso, lancé una bola de fuego con Danica que mató a casi todos los jinetes bárbaros, por lo que se puede decir que había sido una buena fase.

En disparo, la doncella le pegó un shillío al hechicero de Nurgle, pero todavía no había afinado bien las cuerdas vocales y no hizo nada. Es la única vez en la partida que veréis que pasa esto.

Lamentablemente, mis caballeros fueron incapaces de hacer una sola herida a la bestia, y encima murió uno de ellos. A pesar de todo, ganaron el combate y la bestia sufrió 4 heridas por la inestabilidad, que son las que tiene en el perfil, pero el regalo demoníaco aleatorio al principio de la partida le había dado +2H... y con esas se quedó, dejando a los caballeros en una situación desventajosa.

Turno 2 Flota de Plaga

De nuevo, a falta de fotos tendréis que fiaros de mi palabra, pero no hay muchas cosas que los guerreros del Caos hagan cuando están a distancia de carga: efectivamente, los jinetes que quedaban vivos (el jinete al mando del caudillo, mejor dicho) cargaron contra los caballeros tumularios, mientras que los guerreros del Caos hicieron lo propio contra los esqueletos y los demonios contra los zombis. Solo fallaron la carga los bárbaros, que se habían venido arriba y querían lanzarse contra las momias.

Tras una fase de magia irrelevante, pasamos al combate, donde los jinetes bárbaros y la bestia consiguieron cargarse a los tumularios. Hubo ahí un desafío entre el caudillo bárbaro y el oficial de los tumularios que se resolvió a favor del primero, aunque por poco.

En cuanto a los guerreros del Caos, entre heridas directas y resolución del combate hicieron una buena escabechina entre los esqueletos, pero no sabían que se habían condenado a estar ahí mucho, mucho tiempo...

Finalmente, los demonios también ganaron el combate a los zombis, aunque en este caso la sangría fue menor.

Turno 2 Culto de la Carne Inmortal

Decidí que no iba a ser menos que los tipos esos feos de Nurgle, y cargué yo también: los espectros lo hicieron contra el hechicero, quien falló el chequeo de terror (miedo, en su caso) y huyó.

Por su parte, las momias cargaron contra los bárbaros, y el carro de cadáveres versión diorama de caldero contra los caballeros, aunque fallé esta segunda carga.

En la fase de magia, Danica devolvió a los esqueletos casi al número original, lo que me garantizaba que los guerreros del Caos estarían ahí empantanados un buen rato. También levanté algunos zombis, aunque menos, y una nueva bola de fuego se llevó por delante a la bestia de Nurgle de pura chiripa.

Llegando al combate, los guerreros del Caos siguieron triturando esqueletos. Más les valía coger el gusto.

El combate entre los zombis y los portadores de plaga fue básicamente nulo...

Y, por último, las momias tuvieron ligeros problemas contra los bárbaros, lo que les llevó a perder el combate, aunque por poco.

Una tirada para impactar brillante

Turno 3 Flota de Plaga

El jinete solitario y el caudillo cargaron contra el flanco de los esqueletos, dispuestos a ayudar a los guerreros para liberarlos. Toni ya se había dado cuenta de que iba a tener que hacer una cantidad innoble de bajas para quitarse a esa molestia de encima, aunque, cuando estás en esa situación, nada mejor que unos guerreros del Caos para lograrlo. Por su parte, los caballeros cargaron contra el carro de cadáveres, y el hechicero se reagrupó, aunque no hizo nada en la fase de magia.

Pasamos por ello a los combates, donde la presión combinada de dos héroes y los guerreros empezó a notarse, aunque todavía quedaban unos pocos esqueletos con vida (es un decir).

Además de eso, las momias siguieron haciendo el inútil y perdiendo el combate por mucho. El de zombis y portadores de plaga estaba totalmente estancado, pero los caballeros hicieron lo que tenían que hacer, aniquilaron al carro de cadáveres y arrasaron hacia los zombis, que iban a tener un gran problema.

Turno 3 Culto de la Carne Inmortal

Lo que me gusta de jugar con no muertos es que es totalmente dependiente de la magia, y la magia es muy aleatoria. No es bueno si quieres ganar sí o sí, pero es divertido si lo que quieres es tirar dados y que pasen cosas. En este turno iba a necesitar que la magia resolviera mis problemas, y tuve suerte y saqué un resultado muy alto en la tabla de dados de magia, con lo que podría evitar la derrota que se veía venir.

Antes de eso, los necrófagos cargaron contra el flanco desprotegido de los jinetes, pero mi plan maligno no pasaba por ahí: mi intención era, primero, levantar tantos esqueletos como pudiera, cosa que conseguí, pues aparecieron como unos catorce esqueletos nuevos. Segundo, lanzar un viento de muerte. Mi hechicera lo lanzó con fuerza irresistible, y en la disfunción resultante sufrió una detonación que, por suerte, solo hizo que perdiera una herida...

Herida que recuperó después cuando mató al último jinete y a nada menos que seis guerreros del Caos, lo que decantaba definitivamente a mi favor los bonificadores estáticos y me haría perder los combates por menos.

En la fase de disparo, la doncella le pegó un shillío al hechicero que, esta vez sí, consiguió matarlo, y en la fase de combate los necrófagos se comieron al caudillo, mientras que los guerreros, ya cansados de matar, empezaban a flaquear...

Además, las momias se pusieron las pilas y ganaron el combate, aunque solo por uno, y los bárbaros no huyeron. La mala noticia fue que los zombis fueron hechos papilla y apenas quedaron unos pocos que no iban a durar mucho más, pero no se les puede pedir más.

Turno 4 Flota de Plaga

Por mucho que diga el credo de Nurgle, sospecho que Toni empezaba a estar un poco hasta los cohone del ciclo de muerte y renacimiento de mis guerreros esqueletos. Pese a que la partida se le había puesto un poco cuesta arriba en mi último turno, en el fondo tenía una gran ventaja, y es que era difícil que yo pudiera hacer nada con sus guerreros y su general más allá de tenerlos trabados, mientras que por el otro flanco sus caballeros estaban dispuestos a filetear todo lo que pillaran.

Precisamente en ese otro flanco las cosas se siguieron resolviendo a su favor, pues los zombis dejaron de existir y los caballeros se reorganizaron mirando hacia las momias, que volvieron a perder el combate y se seguían desintegrando poco a poco. La verdad es que es un poco triste que una unidad singular de élite de los no muertos fuera incapaz de vencer a la unidad más básica del Caos.

Pero en el otro lado, los guerreros, que ya debían estar hartos de matar, apenas consiguieron hacer mella en los esqueletos.

Turno 4 Culto de la Carne Inmortal

Como decía, tenía un flanco bastante bien controlado, pero en el otro la cosa se podía poner muy fea si esos caballeros reventaban a las momias. Por suerte, los espíritus son muy rápidos, y fueron ayudados por una danza macabra que los situó cerca de los caballeros. Además, pude levantar de vuelta algunas momias para que siguieran dando caña.

Y, en el shillío resultante...

Si no perdí la batalla fue claramente gracias a esto. Cuando las doncellas están inspiradas, son letales. Además, para terminar de rematar la faena, las momias hicieron huir a los bárbaros, aunque no los pillaron.

Sin embargo, en el otro lado los guerreros siguieron machacando huesos e hicieron huir a los necrófagos.

Turno 5 Flota de Plaga

Aquí cayó por fin la niebla, aunque no tuvo trascendencia ninguna a estas alturas. El caballero solitario de Nurgle decidió morir con honor y cargar por la retaguardia a las momias, mientras que los portadores de plaga se reorganizaban para ir a por ellas después.

Naturalmente, ese combate acabó con la muerte del caballero, aunque las momias no se reorganizaron, lo que me habría permitido cargar a los portadores en mi turno.

Por el otro lado, pues eso, los guerreros matando más y más esqueletos hasta el día del juicio final.

Turno 5 Culto de la Carne Inmortal

A Toni ya solo le quedaban dos unidades, pero eran unidades muy poderosas y, si no las destruía, no podría vencer. Por eso, tomé la decisión de arriesgarme y mover hacia allá a los espectros y a Alana, que había estado sosteniendo el otro flanco, con la esperanza de que las momias se las pudieran arreglar solas.

En la fase de magia tomé una decisión todavía más arriesgada, que fue dejar de invocar esqueletos y, en lugar de eso, intentar freír a los guerreros del Caos en magia, aunque eso significara llevarme por delante a algunos de mis esqueletos. Lo único que conseguí fue matar a un guerrero y a dos esqueletos. Lo que la magia da, la magia quita.

Y después, en el combate que siguió, los guerreros del Caos consiguieron por fin acabar con todos los esqueletos y, lo que es peor, reorganizarse mirando a mis espectros. Me la había jugado demasiado, e iba a pagar por ello.

Turno 6 Flota de Plaga

Los guerreros de Nurgle llevaban desde el turno 2 pegándose con esos esqueletos, y por fin estaban libres para hacer el mal y cargar contra los espectros... aunque un nuevo shillío hizo que perdieran a otros cuatro nada menos.

Además de eso, los portadores de plaga cargaron contra las momias, y ganaron el combate, quitándose de encima a unas cuantas de ellas.

El combate entre espectros y guerreros fue un poco chorra, porque solo Gravulus podía herir a los espectros, y estaba algo cansado el hombre. Pese a todo, naturalmente perdí el combate... pero la doncella espectral se quedó en pie con una sola herida, y gracias a eso no perdí la partida...

Turno 6 Culto de la Carne Inmortal

Porque, en su fase de disparo, lanzó un último shillío que mató a otros cuatro y dejó a esa unidad temblando. Aunque luego murió, lo hizo de forma heroica.

Finalmente, el combate entre portadores de plaga y momias acabó en tablas.

Resultado: empate

Los no muertos son muy buenos no muriéndose, pero les cuesta horrores matar algo. En esta partida conseguí que los esqueletos tuvieran atrapados a los guerreros casi todo el rato, y la doncella se hinchó a matar, con lo que salió todo bien... pese a lo cual no pude vencer, en buena medida por arriesgarme demasiado. Y todavía podía haber perdido si la doncella no se hubiera quedado viva con una herida, porque entonces los guerreros habrían arrasado hacia mi nigromante y se habrían llevado unos cuantos puntos de victoria ahí. En cualquier caso, fue una partida francamente memorable, un buen retorno a las Regiones Devastadas y una buena introducción del paladín de Nurgle, que va a soñar con aplastar esqueletos de la misma forma que yo soñaba con cortar uvas cuando iba a la vendimia.

Me queda ya poco tiempo en Almería, veremos si podemos echar la última partida de la campaña. De ser así, la traeré por aquí, como es menester. Si no, ya la echaremos cuando se pueda. Lo importante es que, gracias a Dios, esto sigue en pie.

¡Hasta entonces!

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