Saludos a todos, damas y caballeros.
A lo largo del año pasado, Sir Sedentor y yo fuimos jugando la campaña del Lamento de Wallenstein, la cuarta y parece ser que última campaña de Leopold Wallenstein, quien fue capturado por orcos negros en la batalla final en una escena tan trágica como épica. Los intentos de liberarlo resultaron ser infructuosos, y el joven heredero de la familia desapareció en el este. Quizá algún día vuelva, quizá no. La esperanza sería un tormento insoportable para sus padres si esto fuera la vida real, pero como gracias a Dios es un blog y nada de lo que se dice aquí tiene trascendencia, se puede dejar ese hilo abierto de forma indefinida.
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| Imagen de Joseph Feely |
En cualquier caso, mientras se resuelve eso (si se resuelve), los Wallenstein necesitan un nuevo heredero, y ya dejé caer en este relato que iba a ser uno de la rama estaliana. Desde el principio concebí a los Wallenstein como una familia con ramas dentro de los reinos humanos del Viejo Mundo, no solo porque quedara muy rollo renacentista, sino porque eso me permitiría, llegado el caso, expandir el proyecto hacia ejércitos cercanos como mercenarios o Estalia. Tuve un intenso debate interior tratando de elegir si quería aprovechar la desaparición de Leopold para traer a un heredero estaliano o tileano, y la verdad es que me apetecía mucho más lo primero, y eso es lo que aquí tenemos.
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| De los que aparecen en esta foto, solo uno sobrevivió al final de la partida |
Sin embargo, si algo hemos aprendido es que eso de reciclar miniaturas entre ejércitos es de débiles, y no debe ser más que, en el mejor de los casos, una solución temporal mientras se llega al camino de la verdad y del bien, que es tener ejércitos separados para cada proyecto narrativo incluso aunque ello suponga duplicar o triplicar unidades que ya se tienen. Todos los que estamos aquí abandonamos la ilusión de la moderación hace muchas, muchas lunas, y si alguien todavía se aferra a ella, mejor que la abandone cuanto antes y acepte su naturaleza.
Siendo realistas, el hecho de que pueda jugar con unidades intercambiadas sí significará que, probablemente, no iré con esas unidades tan rápido para pintarlas como con estos piqueros, que son el elemento diferenciador que necesitaba para poder jugar con Estalia y que no podía sustituir por otra cosa. Pero poco a poco irán apareciendo por aquí unidades específicas del ejército estaliano, aunque muchas de ellas vengan de gamas de otros ejércitos, incluso imperiales.
Por ejemplo, en el libro de Reforged de Estalia se pueden usar algunas órdenes militares que también están en el Imperio pero cuyo origen es estaliano. Yo tengo a mi inventada Orden de los Pilares, precisamente de origen estaliano y que por tanto puedo usar en Estalia, pero debería también procurarme más caballeros que hagan de la Orden de la Lanza Justiciera o del Sol Llameante, porque uno nunca puede tener suficientes caballeros. También necesitaré algunos para representar a los jinetes errantes de Zaragoz. Además, tendré que usar un gigante propio en vez de canibalizar el que tengo para los goblins, aventureros/bandoleros que se pueden hacer con milicia imperial, duelistas para los que quizá recurra a los asesinos de Vespero (miniaturones)... queda mucho por hacer.
| Tiene pinta de que, pese a todo, seguiré usando mucho de Wargames Atlantic |
Mientras tanto, ya sabéis: ¡Myrmidia y cierra Estalia!


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