viernes, 28 de febrero de 2020

[Soter] Escalada: febrero 2020

Saludos, damas y caballeros.

Tras un inicio de mes un tanto sombrío en Madrid, Akatosh, el Dragón Solar, va poco a poco desplegando las alas en el horizonte. El invierno está terminando, la primavera y el calor se avecinan, y un mes menos trae una entrada de escalada más.

Como dije en la entrada de enero, pensaba que febrero iba a ser un mes movido por cuestiones tanto personales como laborales, y efectivamente lo ha sido, aunque gracias a Dios menos de lo que esperaba. Por tanto, si bien no he pintado tanto como en enero, he mantenido el ritmo sin echar a perder los números.

Como siempre, os pongo foto de grupo y pasamos al desglose individual

Aquí van las de enero y febrero. Da gusto ver cómo crecen :)

jueves, 27 de febrero de 2020

¡Allá vamoz!

Buenos días, lectores.

Quería esperar a que Soter publicara el escenario de Gorkamunda Muerte en la Noche para poder colgar el último relato que hice de mis gretchins en dicha campaña, justo después de jugarlo. La verdad es que como he comentado en otra entrada me resultó muy divertido manejarlos, principalmente porque como casi nunca hacían nada bien, el día que lo hacían era motivo de gran regocijo. Sin embargo, el problema que le veo a esa banda es que acabas teniendo que gestionar muchas miniaturas, tanto logísticamente sobre el tablero como en el seguimiento de la hoja de banda después (y Gorkamorka es bastante más minucioso y detallado en eso que otros juegos de escaramuzas como Mordheim). Así que decidí en determinado momento de la campaña suicidar jubilar a mi banda, y el azar quiso que lo hiciera en un escenario trasfóndicamente perfecto para ello (si habéis leído las reglas entenderéis por qué). En esa partida, aunque mis chikoz hicieron algunas proezas como destruir un vehículo enemigo o darle bien de palos a un orko que pretendía abordar uno de los suyos, al final se acabaron llevando una brutal paliza (mayor incluso que en otras ocasiones) y se retiraron antes de tiempo, pero se quedaron con el gusanillo de haber visto todas esas pilas de chatarra saqueables y tan a la mano...



Os dejo por tanto con este breve relato de despedida de miz pekeñoz chikoz:


Escenario Gorkamunda: Muerte en la Noche


Buenos días a todos, damas y caballeros.

Os traigo un escenario que jugamos en nuestra campaña de Gorkamunda. Este escenario en concreto bebe de dos inspiraciones: en primer lugar, uno que diseñó Fornidson para Mordheim durante la Segunda Era, en la que nuestras bandas se internaban en un poblado misterioso donde solo él, actuando de seudo-máster, sabía lo que había pasado. Su banda también participó, pero él actuó de forma honesta sin intentar sacar partido de la información privilegiada, y tanto fue así que perdió xD. La segunda inspiración es un escenario de Gorkamorka publicado en la Citadel Journal 38, que podéis encontrar en el magnífico blog "La Cueva del Friki Solitario". No lo leáis todavía si queréis mantener la sorpresa.


El caso es que yo trasladé las premisas de ambos a Gorkamunda, a una situación en que una nave venida del espacio exterior se estrella y hay que investigarla (y saquearla, claro). De nuevo, yo tenía información privilegiada, pero la usé con tanto decoro que también perdí la partida. Lo cierto es que al final me quedó mucho menos letal y sádico de lo que había esperado, lamentablemente. Pero creo que puede ser interesante, y nos lo pasamos muy bien jugándolo. Espero que os guste.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Los orkos sosiales


Bueno, bien, ha llegado el momento de explicar esto.

Hace unos días publicó Fornidson un relato sobre los Gretchins que había usado en una campaña que hicimos de Gorkamunda. En ella se hacía referencia al planeta Vandalucía y a unos orkos iletrados que no sabían hablar bien. Eso es porque mi banda de Morkistas en aquella campaña eran... orkos andaluces anarcocapitalistas.

La de juego que me ha dado esta tontería
Os pongo en contexto. Personalmente acabé muy hastiado de 40k, más que nada porque para mí lo que define un juego es su Trasfondo, y el Trasfondo de 40k estaba llegando a unos niveles de GRIMDARK exagerados. En la tercera edición de 40k, cuando yo empecé, desplegar una escuadra de marines espaciales en un planeta era un esfuerzo bélico brutal por parte del Imperio, el equivalente a "eh, esto es serio". Los necrones eran una civilización ancestral con tintes de horror cósmico lovecraftianos, lo mismo los tiránidos, había muchas cosas que eran susurros entre las sombras. Era GRIMDARK bien hecho. Pero con el paso del tiempo y la infantilización del juego, todo eso se fue perdiendo a favor de un "horror" más explícito y, en ocasiones, autoparódico. Los necrones se convirtieron en momias espaciales ridículas y una escuadra de marines dura cinco segundos en un campo de batalla porque son rápidamente aplastados por el Megaheavy Skullcrusher Gangstadeath OF DOOM©, que por supuesto querrás usar (y comprar). 

El caso es que a varios del grupo de juego, especialmente a Malvador, le molan mucho el 40k. Así que propuse jugar a Gorkamunda (de hecho propuse Gorkamorka, pero algunos querían jugar con humanos... insensatos), que al menos tiene orkos y los orkos molan. Y tenía un plan en mente para que molaran más...

martes, 25 de febrero de 2020

[Martes de Mordheim] El hospital de Mordheim (matar al doctor)



Saludos, damas y caballeros.

La semana pasada publiqué un relato de la Primera Era de Mordheim, "Batalla por el Doctor", que relataba una de las primeras partidas que echamos y también los comienzos de un oscuro y desconocido gladiador, Trifón, que acabaría convertido en un poderoso Señor del Caos dedicado a la destrucción de la civilización.

El caso es que me dio por rebuscar el escenario que se corresponde con esa partida, y finalmente lo encontré. Fue un escenario interesante en el antiguo hospital de Mordheim, en el que yo, haciendo un papel de seudo-máster, no desvelé la naturaleza real del doctor hasta que una banda lo encontró. Pensaron que tenían que matar a un anciano desvalido (qué malajes) y... bueno... no fue exactamente así. La cara que se le quedó al tío que lo encontró fue gloriosa. Aunque bueno, al final lo mató igualmente y listo.


Os dejo con el escenario. Espero que os guste.

lunes, 24 de febrero de 2020

Quemar un pueblo: Sigvor

[Tercera Era - Clavy - Episodio 2]


Amanecía a las afueras de Wissenkirche. Los enanos se movían tan rápido como podían, dentro de la espesura de los campos. Los Middenheimers, altos y rubios, sobresalían a su lado; pero ellos, de baja estatura, quedaban casi completamente ocultos debido al follaje.


Se detuvieron frente a un muro de piedra que separaba dos sembrados.

  • ¿Crees que pueden oírnos Sigvor?

Los hermanos Sig se giraron hacia Toki. Sonrieron.

  • ¿Oírnos? Mmmm, creo que sí - Se dio unos golpes con el lomo del hacha en su muslo, como para desperezar la pierna. Esbozó una triste sonrisa. - ¿Pero vernos? ¡Eso es ya otro tema!
  • Pero nos acabarán viendo.

Zanjó Sigga, con su semblante enfurruñado.


El poblado, a vista de pájaro. Los enanos atacan desde el sembrado más al sur.

viernes, 21 de febrero de 2020

Mizión Heroica

Saludos a todos en esta víspera de fin de semana.

Hoy os traigo otro relato que escribí durante la campaña de Gorkamorka, tras una partida que jugamos en que mis gretchins revolucionarios se comportaron con gran heroicidad y valor (o bueno, tal vez no, pero al Komité le hicieron creer que sí).

El escenario, en el que se asaltaba un mercado orko, lo ideó Malvador, en parte (o principalmente) por necesidad, porque sus hombres estaban a punto de morirse de hambre como consecuencia de sus nefastas tiradas de caza (las bandas de Necromunda que quieran jugar en Gorkamorka deben hacerlas para sobrevivir). Para representar el mercado distribuimos por el tablero algunos edificios muy chulos de manufactura orka que nuestro amigo Dani había fabricado, y en ellos colocamos de manera más o menos equitativa varios marcadores de botín, representando así las distintas tiendas o puestos de venta. Cuando una miniatura entraba en contacto con un marcador debía tirar en una tabla para ver qué botín encontraba (casualmente TODOS los resultados eran de comida, pero bueno), y también en otra tabla para ver qué orkos salían a defender la tienda frente al asalto. Estos podían ser enemigos tan poco peligrosos como "el ayudante del ayudante" (un simple niñato orko) o en cambio ser rivales más peligrosos como Arnork Sosionegger o una delegación del Klan Zol Malvado (entre la que se incluían varios personajes recurrentes en las partidas de Malvador como el mekániko Zkutz). Pero sin duda el enemigo más temible que podía surgir era "La Koza", un dreadnought orko que utilizaba las reglas del escenario Hunt da Dread. En resumen, una mala bestia con la que nadie quería encontrarse. Y lógicamente fueron mis gretchins quienes se la encontraron. Matizo: no fueron mis gretchins, fueron los dos snotlings que tenía en la banda (el kamarada Memo y el kamarada Bobo). De modo que muy posiblemente estemos hablando del peor perfil de atributos de todo el juego contra uno de los bichos más tochos que he visto en Gorkamorka.

Ni qué decir tiene que mis dos snotlings fueron derrotados con suma facilidad por la mole de hierro. Pero después de la partida, los kamaradas Memo y Bobo no solo salieron indemnes tras tirar en la tabla de heridas, sino que además ambos ganaron experiencia suficiente como para tener un desarrollo, queriendo la suerte que les tocaran las habilidades "agazaparse" y "hacerse el muerto", ambas muy coherentes con la intensa experiencia de la que acababan de salir con vida. Así que decidí  aprovechar esto último para reflejar trasfóndicamente que en vez de trabarse con ellos (cosa que no tenía ni mérito ni trascendencia), el dreadnought había ignorado completamente a los snotlings igual que se ignora una mosca y había partido hacia otra tienda en busca de rivales más dignos (que desde luego no encontró en mi banda).

Os dejo por tanto con el relato que me inspiró esta graciosa escena, y espero que os resulte divertido.

No me digáis que no es divertido manejar una banda de inútiles como éstos

miércoles, 19 de febrero de 2020

Batalla por el doctor


Saludos, damas y caballeros.

Os traemos hoy un relato de la Primera Era de Mordheim, uno de los más antiguos que tenemos. La particularidad de este relato es que quizá sea el primero en que aparece Trifón, y se puede ver cómo era y cómo se las gastaba cuando era un humano normal, mucho antes de que acabara convertido en el jodido Señor del Caos que es ahora.

Algo de este rollo
Os dejo con el relato. Espero que os guste.

martes, 18 de febrero de 2020

[Martes de Mordheim] La Cosa


Saludos, damas y caballeros.

Os traemos un nuevo escenario dentro de esta serie de Martes de Mordheim. En este caso es de nuevo un escenario jugado durante la Segunda Era, y que se basa en la extraordinaria película de "La Cosa" (la versión de John Carpenter). Recuerdo que la vimos una tarde en la buhardilla que Malvador tenía por el centro de Madrid ("la mazmorra", que nunca será olvidada) con unas cuantas copas en el cuerpo y, aunque yo ya la había visto antes, el cambio de escenario hizo que apreciara sutiles detalles que antes no había tenido en cuenta. Por ejemplo, lo jodidamente badass que es MacReady. Inspirados por el ambiente, creamos el escenario adaptándolo a Mordheim.


Lo cierto es que la partida fue muy entretenida. Aparecieron pocas "cosas", pero la paranoia hizo estragos, destacando un ingeniero de Nuln que se volvió loco y no dejó de disparar a sus compañeros durante toda la partida. También aviso que es un escenario que se puede alargar fácilmente con tanta tirada para generar cosas. Quizá quitaría a Von Reading para no alargarlo demasiado, aunque prescindir del homenaje al puto tarado de MacReady es difícil de justificar.

Sin más, os dejo con el escenario. Ya nos diréis qué os parece si llegáis a jugarlo.

domingo, 16 de febrero de 2020

Comparecencia ante el Komité

La campaña de Gorkamorka que jugamos hasta el año pasado (que realmente fue de Gorkamunda, ya que usamos las reglas para adaptar bandas de Necromunda), no la ambientamos en el clásico planeta del reglamento sino en otro llamado Vandalusía (creación de Soter y del que estoy seguro que tarde o temprano os hablará), pero en general seguía las mismas reglas y usábamos las mismas bandas para jugar. Inicialmente empecé con una banda de incursores mutantes, porque me parecía que tenían cierta gracia con eso de ir a caballo y tener a su disposición tanta tecnología rara, pero tras la primera partida descubrí que su forma de jugar no era quizás la que me interesaba en ese momento (me di cuenta de que lo que yo quería realmente era abordar kamiones orkos). De modo que coincidiendo con que mi líder murió vergonzosamente tras ese primer enfrentamiento, decidí abandonarlos a su suerte y probar una banda más divertida y mucho más ridícula. Sí, se trataba de los gretchins comunistas tan icónicos de ese juego. Lo gracioso es que no contaba con que hicieran nada bien, y en ese aspecto no me defraudaron en absoluto. De hecho no gané una sola de todas las escaramuzas que jugué con ellos, como bien refleja el hecho de que mi kabecilla siguiera al final de la campaña con L5 (los jefes en Gorkamorka normalmente suman +1 al liderazgo tras su primera victoria, y éste jamás llegó a L6). Pero divertirme me divertí mucho, con semejante horda de inútiles surfeando los desiertos en sus vehículos con velas o, mejor aún, en su karraka movida por tracción gretchin (y en la cual, por puro trasfondismo, mi kabecilla nunca se dignaba a pedalear ya que para algo era el jefe, pese a que eso supusiera mover 3 cm. menos cada turno).

Os dejo a continuación el texto introductorio que hice para mi banda y más adelante el primer relato en el que se explicaba cómo se había formado ésta. Espero que os guste y os inspire a probar esta banda si en alguna ocasión decidís darle una oportunidad a Gorkamorka.

viernes, 14 de febrero de 2020

[Aristeia!] Informe de batalla: el disparo de Lunah


Saludos, damas y caballeros.

Hoy os traigo un informe de batalla de Aristeia!, el juego de Corvus Belli. No soy una persona particularmente aficionada a este juego la verdad, en parte porque no me atrae la estética anime/manga (sí me gusta mucho Infinity, pero en esta gama de miniaturas ese aspecto se ha moderado mucho en los últimos años) y en parte porque rara vez me gustan los juegos "nuevos" (una vez más, Infinity es la excepción). Pero a Clavy sí le mola el tema, y cuando unos amigos suyos del curro le regalaron la caja de Aristeia! por su cumpleaños, me propuso probarlo. Y como pese a que tengo mis preferencias muy claras no dejo de ser un politoxicómano del hobby, pues le dije que sí.


Echamos una primera partida allá por noviembre y hace unos días echamos otra. Puestos a sacarle una motivación adicional le dije de hacer un informe de batalla, a lo que él accedió, y esto es lo que os presentamos hoy. Espero que os guste.