Saludos a todos, damas y caballeros.
Hace unos días publiqué el primer informe de batalla de la campaña "El Jardinero Fiel". Para quienes lo hayáis leído, habréis visto que la partida estuvo a la altura de la campaña, no solo por ser entretenida hasta el final sino por el elemento narrativo que se pudo ver.
Esta campaña se basa en la película homónima, la cual a su vez se basa en unos terribles sucesos en los que Pfizer intentó silenciar que había matado e incapacitado a unos cuantos niños en Nigeria probando un medicamento sin autorización. Esta tragedia era fácilmente aplicable al universo de Infinity, no con ánimo de frivolizarla ni mucho menos sino, al contrario, de reconocerla. Al fin y al cabo, si algo caracteriza a Infinity respecto a muchos otros juegos es que su Trasfondo es mucho más luminoso y esperanzador que el de otros juegos futuristas pero, a su vez, sus conflictos son más cercanos a la condición humana real: poder, beneficio, tecnología, etc.
En ese sentido, esta campaña es una buena excusa para no solo echar unas partidas de Infinity (lo cual ya sería suficiente) sino para enmarcarlas en una reflexión sobre la naturaleza humana... dentro de lo que cabe claro, esto no es un blog de filosofía ni lo pretende, sigue tratando sobre batallas con muñequitos. Pero creo que el planteamiento le da un poco más de empaque y gracia a las partidas. Para ello escribiremos unos cuantos relatos, de los cuales éste es el primero, que espero que os guste.
