miércoles, 20 de octubre de 2021

Laeti, triumphantes

Saludos a todos, damas y caballeros.

Tal como prometí en esta entrada, iré describiendo brevemente y de forma narrativa las diversas partidas que jugué en el torneo de Infinity celebrado en Antebellum. No serán informes de batalla como tal porque no quería detenerme en hacer tantas fotos como para poder redactar uno para no dar por saco a los rivales en medio del torneo, pero hay suficientes como para verla magnificencia visual de un torneo en Antebellum.



Esta primera partida la jugué contra Roco, primer warcor de Infinity en Almería, quien introdujo el juego allá por N2 (puede incluso que N1... tendré que preguntarle). Como en toda lista caledonia que se precie, había una buena cantidad de camuflados, highlanders y hombres lobo, pero Roco es un gran hombre e incluyó también cosas más "tropicales" como un mormaer, un Wulver... y nada menos que a William Wallace!

Os dejo con el relato de los acontecimientos. Espero que os guste.

“Pese a que el Ejército Combinado representa la indiscutible amenaza existencial a la Humanidad, y Paradiso el teatro de operaciones donde se decidirá el destino de nuestra especie, lo cierto es que no podemos obviar las luchas por la supremacía que se suceden entre las distintas potencias humanas, incluso en el planeta de permanente selva esmeralda. La cooperación es férrea e indiscutible cuando los abominables alienígenas atacan, pero en los periodos de tensa paz a la espera de una nueva ofensiva se producen enfrentamientos entre nosotros, los cuales no por lamentables pasan a ser menos necesarios.

Tras la heroica muerte de Catalina del Piero en combate, nuestra unidad fue temporalmente asignada a un destacamento de fuerzas conjuntas de Panoceanía. Tal destacamento recibió la misión de introducirse de forma clandestina en territorio controlado por ariadnos, concretamente por el Ejército Highlander de Caledonia. Según habían podido saber miembros del Hexaedro, los caledonios habían logrado capturar un infiltrado Shasvastii que podía tener información sensible, y no habían comunicado tal captura al Mando Coordinado. No podíamos solicitar su entrega para interrogarlo de forma más eficaz de lo que harían los atrasados ariadnos porque eso supondría revelar la existencia de nuestra red de espionaje de forma oficial, así que teníamos que ocupar la posición en que mantenían al objetivo y capturarlo nosotros.

Los ariadnos podrán ser atrasados, pero no imbéciles, y tenían montado un buen dispositivo de seguridad en torno a la zona. De hecho, mostraron ser más inteligentes que algunos de nuestros miembros del Hexaedro, pues nuestro ataque coincidió con la presencia de William Wallace, la recreación de Aleph, en la zona, algo que no debería haber sucedido en caso de contar con informes de inteligencia adecuados. En todo caso, eso no podía comprometer nuestra misión, con lo que seguimos adelante.


De alguna forma, los ariadnos lograron descubrir nuestro ataque e intentaron contrarrestarlo. Nuestro Nisse se situó en una posición estratégica para evitar que los ariadnos avanzaran cubiertos por el humo, pero un mormaer consiguió abatirlo, abriendo con ello el camino a la ofensiva highlander. Fieles a su estilo, los salvajes vinieron a por nosotros con claymores y hombres lobo, pero hay que reconocer su eficacia.

Por suerte, nosotros contábamos con el sargento Giuseppe Toldo, guardia suizo al servicio del NeoVaticano y del Santo Padre, quien, como todos los de su cuerpo, no solo posee un equipo con un nivel tecnológico extraordinario sino un adiestramiento impresionante. Giuseppe fue capaz de neutralizar buena parte de las amenazas que se cernían sobre nosotros, en especial la del mormaer y un cateran, lo que evitó que los ariadnos pudieran avanzar con tranquilidad.


Pese a ello, eran demasiados y demasiado valientes, y un highlander logró infiltrarse entre nuestras filas y, junto una de esas abominaciones mutantes, acabar con nuestro teutón, quien en todo caso consiguió matar al hombre lobo antes de sucumbir. El highlander siguió adelante, pero el hermano Rodrigo, de la Orden de Santiago, demostró ser un rival demasiado duro para él.


El suizo se había quedado ligeramente aislado de nuestras tropas, por lo que el Hermano Rodrigo fue a auxiliarlo. E hizo bien, porque pronto aparecieron nada menos que un SAS, un Wulver y el propio Wallace en persona para acabar con el suizo. El tiroteo que se creó en esa posición fue brutal, pero tanto el SAS como el Wulver pudieron ser eliminados. Lamentablemente, Wallace abatió al Hermano Rodrigo, pero no su fusil T2 no dañó su petaca, por lo que podrá volver al combate, Dios mediante.


Finalmente, Lorena Guareschi, la Caballero de Justicia que debía reemplazar en la estructura operativa del destacamento a Catalina del Piero, logró abrirse camino tras las líneas enemigas, alcanzando la posición donde se encontraba el objetivo y que había quedado desguarnecida como consecuencia del afán caledonio por suprimir al guardia suizo, a quien consideraban la punta de lanza de nuestro ataque. Con ello, conseguimos la victoria sobre un enemigo tan tenaz”
.

En definitiva, una partida maravillosa contra Roco, a quien siempre es un placer enfrentarse. Como dije en la entrada sobre el torneo, creo que Panoceanía tiene una ventaja importante sobre Ariadna en misiones de controles de zona (sean cuadrantes, sean líneas como en esta, que era "Línea de Frente"), pues sus miniaturas tienden a costar más y por tanto para contrarrestar el valor de una miniatura mía el ariadno muchas veces tendrá que juntar dos o tres. Además. Roco tuvo mala suerte en más de una tirada enfrentada, y dado que generalmente contra Panoceanía las enfrentadas, a disparos al menos, van a ser en inferioridad, si encima tienes mala suerte ya poco queda por hacer. Aun así sus caledonios dieron guerra, como siempre, y pasamos un muy buen rato. 

Pronto os traeré las siguientes partidas, siendo la próxima contra unos duros y malvados corregidoreños. Hasta entonces!!

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