miércoles, 29 de abril de 2020

[Soter] Escalada: abril de 2020


Saludos a todos, damas y caballeros.

En la entrada de escalada de marzo escribí que esperaba hacer la siguiente entrada de escalada en mejores condiciones, y parece que así está siendo. Los datos de la pandemia siguen siendo jodidos pero no tanto como lo fueron en los últimos días de marzo, y la cosa parece estar más controlada, hasta el punto que, si bien yo sigo con la escalada, los políticos están pensando en la desescalada (no he podido resistir el juego de palabras, lo siento).

Un buen empujón
Dicho lo cual, a mí personalmente abril se me ha hecho más largo que un día sin pan, y quizá por ello ha sido el mes que más he pintado. Tanto que hasta he añadido cosas no previstas, como veréis. Y si no he ido a más ha sido porque ya los pinceles me suplican que acabe con su existencia y aún peor, muchas pinturas se me han empezado a secar después de tres años de leal servicio. En cualquier caso he hecho un pedido a la Atlántica para reponerme (con la pandemia un poco más controlada hay que empezar a pensar en el después, la crisis económica, que va a ser... nivel Cruzada Negra, así un estilo) con lo que espero mantener el nivel en mayo.

martes, 28 de abril de 2020

[Martes de Mordheim] No despiertes al ogro que duerme...


Buenos días a todos en un nuevo martes de Mordheim.

Como comentó Soter la semana pasada, andamos ya escasos de escenarios especiales creados por nosotros y que hayamos jugado (aunque rebuscando creo haber encontrado uno que colgaremos la semana que viene). Por lo tanto, el escenario que publico hoy es uno que, si bien lo creé hace bastante tiempo, todavía no lo hemos llegado a probar, y en consecuencia no podemos valorar si es equilibrado o de qué defectos adolece. Es muy probable sin embargo que lo juguemos ahora en la Tercera Era, no solo por probarlo finalmente, sino también porque acontece en el campo, no en las ruinas de Mordheim. Aunque debido al confinamiento lo de "ahora" es un término bastante relativo.


Lo que sí os puedo decir desde ya es que no es un escenario recomendado para bandas sin experiencia, ya que los adversarios son (aparte de las típicas bandas rivales) nada menos que... ¡siete ogros! Y vale que comienzan dormidos y se van despertando poco a poco, pero todos ellos son comehombres mercenarios (ahora convertidos en bandidos), por lo que cada uno tiene un pequeño as en la manga que lo diferencia de un ogro normal.
Todas las reglas de armas y equipo siguen, como hemos dicho en otros escenarios, las de Retorno a Mordheim. En cuanto a los tesoros legendarios, podréis ver que varios de ellos son reciclados de otros escenarios, como El Templo de Bel-Shamharoth. En realidad se trata de aquellos que podían haber aparecido en él pero que finalmente no lo hicieron, así que aquí tienen una nueva oportunidad. Y como nota aclaratoria, siempre que veáis (en este escenario o en otros) que hacemos referencia a "jurlis", en realidad queremos decir "coronas" en nuestro argot personal. Digo esto porque posiblemente no lo hayamos aclarado en escenarios que ya hayamos colgado, y también porque será importante para entender el trasfondo del escenario de la semana que viene, ya lo veréis.
Sin más, os dejo con el escenario de hoy. Si llegáis a probarlo antes que nosotros no dudéis en dar vuestra opinión.

domingo, 26 de abril de 2020

Sigmar Vincit: Proyecto Imperio


Saludos a todos, damas y caballeros.

Todos los que nos dedicamos a este hobby tenemos, en mayor o menor medida, una losa sobre nuestras espaldas: una (o varias) cajas de la vergüenza, donde sin ton ni son se amontonan restos de épocas pasadas, ejércitos que pudieron ser y no fueron, compras impulsivas que igual ni llegamos a montar, etc. Yo no soy menos, y tengo varios tuppers repartidos por ahí llenos de miniaturas que imploran volver a enfrentarse a sus enemigos en el campo de batalla. He cargado con el peso de esa vergüenza durante muchos años (¿décadas?), pero nunca había hecho caso a sus plegarias. En buena medida porque era opositor y no tenía tiempo de casi nada. Pero ahora, con la oposición aprobada, confinado en casa, ha llegado el momento de que esos hombrecillos de plástico y metal recuperen su propósito.


Yo comencé a jugar a esto allá por 2001 ó 2002, ya no recuerdo bien. Lo que me enganchó fueron los coleccionables de Altaya, que me abrieron a un mundo mágico lleno de heroísmo, magia, batallas desesperadas y dibujos de Dave Gallagher. Como muchos, he tenido varios ejércitos y ninguno de ellos completo de verdad. Pero mi primer amor, aquel con el que empecé, fue el Imperio. 

sábado, 25 de abril de 2020

Los orígenes de Salindra von Stotvach

Saludos a todos. Hoy os introduzco a un nuevo personaje de mi extensa colección (o de mi Silmarillion particular como lo llama Soter), en esta ocasión una paladina de Tzeentch.

Tzeentch fue el dios con el que me introduje en el Caos hace ya varios años. Acababa de salir el libro de ejército de sexta edición y una de las cosas que más me gustaron fue el carisma de los paladines del dios del Cambio. No solo eran poderosos guerreros capaces de acabar en combate con los enemigos más temibles, sino que además tenían la capacidad de lanzar magia y carbonizar a sus enemigos o transformarlos en amasijos de carne mutada. También es cierto que eran terriblemente caros y que una disfunción inoportuna te los mandaba al garete. Pero eran un concepto que me encantaba.

En posteriores ediciones se perdió ese efecto de la marca de Tzeentch, que relegó a los señores y paladines del Caos de nuevo a su lugar únicamente como picadoras de carne, si bien con algo más de protección gracias a que tenían cierta presciencia. Pero no eran ni de lejos lo mismo. Por suerte, entre los objetos mágicos del Caos se seguía encontrando el Libro de los Secretos, que convertía al portador en hechicero de nivel 1, lo que permitía en parte recuperar ese perfil de guerrero-mago, y el hecho de que otorgara acceso (entre otros) al Saber del Fuego encajaba también con Tzeentch. Así que en alguna ocasión contra Soter utilicé esa combinación en batalla, pero fue más tarde contra Malvador en que decidí crear un personaje nuevo, Salindra von Stotvach, basado en una paladina de Tzeentch hechicera y con orígenes imperiales. Para justificar el mejor perfil de atributos de un paladín del Caos decidí que trasfóndicamente ésta portara una espada mágica, que era la responsable de su alta habilidad de armas, fuerza, iniciativa y ataques (ya quisieran muchos héroes normales una espada así). Además, las reglas de esta espada no eran anulables mediante magia u objetos mágicos (al fin y al cabo se trata de un perfil de paladín del Caos camuflado). La armadura del Caos era una armadura de placas y la tirada de salvación especial de 5+ que le daba un amuleto familiar en realidad era el típico amuleto de protección (el de especial de 6+) combinado con la marca de Tzeentch. Y luego estaba el Libro de los Secretos, claro, sin el cual el personaje no tendría gracia, y que me permitía justificar los conocimientos rudimentarios en piromancia de Salindra.

Gray Maiden, la miniatura de Reaper con la que represento a Salindra

De esta manera conseguí crear un personaje especial con, creo, cierto carisma, basándome 100% en un personaje genérico "legal", empleando para ello una determinada combinación de objetos mágicos.

viernes, 24 de abril de 2020

Milicia ciudadana de Wissenkirche: miniaturas


Saludos a todos, damas y caballeros.

Como hice con mi banda de Foster Scrolls, os enseño la que estoy usando para la Tercera Era de Mordheim. Entre mis objetivos anuales de escalada estaba pintar 15 miniaturas de una banda de Averland (de aquella forma) para Mordheim, y como veréis cuando publique la escalada de abril, la he conseguido terminar.


Como digo, se trata de una banda de Averland, condado en el que hemos ambientado la Tercera Era (alejándonos de Mordheim, donde jugamos la primera y la segunda), aunque tiene sus ciertas particularidades. Algunas son puramente trasfóndicas, como el hecho de que el líder de la banda, Ludwig Von Bahwerk, es un ex cazador de brujas. A efectos de reglas es un jefe de banda normal de Averland, pero tanto la miniatura como su trasfondo es de un cazador de brujas. Otras son mejoras introducidas a través de los Puntos de Campaña (cuyo funcionamiento os conté en esta entrada), como poder incluir un guerrero enano o incluso un gran espadero, pero esos de momentos no están introducidos.

La lógica es que mi banda no representa un grupo de mercenarios profesionales de Averland, como la banda sacada originalmente por GW, sino una milicia ciudadana de un pueblo que se ve asediado por orcos, hombres bestia y gentuza en general. También por ello tengo un sacerdote de Sigmar en lugar del segundo bergjaeger, pues es el cura del pueblo.

Os dejo con cada individuo, su Trasfondo y sus desarrollos a día de hoy. Espero que os guste.

jueves, 23 de abril de 2020

Combate fugaz


Muy buenas a todos.

Buscando en el ordenador he conseguido encontrar una historia corta que hice durante la Segunda Era pero en la que el protagonista es uno de la Primera. Os explico. Después de que Trifón se convirtiera en un adorador del Caos, hicimos unas reglas para ver qué miembros de su banda seguían sus pasos y quiénes le abandonaban. Algunos como el ogro Moog le acompañaron (lo que me ha permitido posteriormente desarrollarlo como paladín ogro del Caos), mientras que otros como su lugarteniente Enomao se enfrentaron a él. Esto también ha dado pie a que lo hayamos usado como personaje de apoyo en algunos escenarios (como éste o éste). Pero trasfóndicamente no todos los que se negaron a adorar a los poderes ruinosos han acabado tan "bien". Varios de los luchadores del pozo que no partieron a Norsca intentaron rehacer su vida en otras provincias del Imperio o incluso más allá, aunque la gran mayoría permanecieron en la Ciudad Maldita, donde murieron, enloquecieron o (los más afortunados) acabaron ofreciendo su músculo y su experiencia a las bandas bisoñas que acababan de llegar.

A esto hay que sumarle que durante la Segunda Era empleamos las reglas de campamentos para Mordheim que salieron en un Heraldo de Mordheim. Malvador eligió como alojamiento para su banda de poseídos el campamento Nido de Asesinos, que entre otras cosas tenía reglas para poder hacer combates en el pozo contra un gladiador y así ganar oro y experiencia (o una nada desdeñable tirada en la tabla de heridas si las cosas no salían bien). Contando con la resistencia natural de su poseído (que como ya conté en el escenario del Poblado Misterioso era un hombre pez), no dudó en mandarlo a la arena... para ser derrotado por el luchador del pozo. Esto me dio la idea de hacer que ese gladiador que se encontraba en Nido de Asesinos era uno de los integrantes originales de la banda de Trifón y que había decidido quedarse en la Ciudad Maldita (grave error por su parte). Y de ahí surgió Dracma y éste relato.


Por último, decir que cuando en esa misma Era jugamos el escenario de la defensa de Sauerlach, Malvador consiguió irrumpir en la prisión del pueblo y liberar a los presos que allí se encontraban. El azar quiso que liberara a un luchador del pozo, por lo que decidimos hacer que fuera el mismo Dracma al que se había enfrentado en Nido de Asesinos pero que por algún azar había caído prisionero de los cazadores de brujas que yo llevaba en ese momento (la mala vida que llevaba el gladiador sumado al pasado oscuro de algunos de sus compañeros lo hacían candidato para ser detenido por mi banda de fanáticos).

Habiendo hecha esta introducción de Dracma, os dejo con el relato breve que se me ocurrió escribir cuando se enfrentó al hombre pez de Malvador en combate de gladiadores. Espero que os guste.

miércoles, 22 de abril de 2020

El Señor de los Grajos


Saludos a todos en otro día de confinamiento:

Hoy os traigo un breve relato que hice como introducción a uno de los hechiceros bajo el mando de Trifón, Samminath, más conocido como el Señor de los Grajos, que es quien se encarga de dirigir la vanguardia de la hueste. Hice una breve mención de él aquí, cuando desglosé la estructura de su ejército, pero no había llegado a introducirle formalmente.

Curiosamente, he llegado a usar en el campo de batalla a su hermano, Vi’Zasög, antes que a él. En una partida de cuatro jugadores siguiendo las reglas de Triunfo y Traición y Reforged, en la que participamos varios miembros del Troglablog, yo llevaba hombres bestia y metí un pequeño contingente de jinetes bárbaros dirigidos por un hechicero a caballo en concepto de mercenarios. El azar quiso que enfrente se encontrara Chantal, quien en cuanto tuvo la menor oportunidad le lanzó una Mano de Polvo, matándolo y reanimándolo en forma de espectro. Y yo que había pensado crear a raíz de esa partida un trasfondo para un nuevo hechicero del Caos me tuve que quedar con las ganas... hasta que se me ocurrió incluir esos acontecimientos en el trasfondo de otro hechicero: su hermano Samminath.


Este relato por tanto hace referencia a esa "no muerte" a la que Chantal condenó a Vi’Zasög, y permite justificar las inclusión de Samminath en futuras batallas que libre contra ella y sus hordas de abominaciones de ultratumba.

Espero que os guste.

martes, 21 de abril de 2020

[Martes de Mordheim] La fortaleza de Kriegsburg


Saludos a todos, damas y caballeros.

Un martes más toca escenario de Mordheim. Como os dije en la entrada anterior, se nos están agotando, y es posible que ya no pueda subir más (tendré que rebuscar en correos del año de la polca a ver qué encuentro). Pero, en previsión de que éste sea el último escenario, o uno de los últimos, os traigo algo muy especial: la fortaleza maldita de Kriegsburg.


Vale, en realidad es especial para nosotros, para el resto de la Humanidad probablemente no. Pero Kriegsburg es un nombre que evoca recuerdos muy gratos en los que formamos el Troglablog y en otros compañeros que vivieron aquello. Kriegsburg es una fortaleza donde libramos una batalla de asedio allá por 2003, unos diez mil puntos del bando del Mal (caóticos, skaven, no muertos...) contra el bando del Bien (Imperio, altos elfos, enanos e incluso hombres lagarto). La batalla fue una masacre para el bando atacante en buena medida porque en el primer turno de los defensores, TODAS, y digo TODAS, las máquinas de guerra estallaron una tras otra. Eso después de una fase de magia en la que un Slann había tenido una disfunción mágica en su primer hechizo... acabando con la fase de magia. Perfection.

La batalla dejó otras hazañas memorables, como un noble alto elfo decapitando a Grimgor Piel´hierro, un caudillo skaven destruyendo una muralla entera con la misma espada con la que en su día mataron a Nagash y después muriendo por la maldición de la espada, y Ar-Tzaan, Señor del Caos de Tzeentch manejado por Fornidson, matando a Franz Von Stauffenberg, mi personaje imperial por aquel entonces, trasfóndicamente un cazador de brujas pero que usaba las reglas de sacerdote guerrero por no existir por aquel entonces un perfil para cazador de brujas.

lunes, 20 de abril de 2020

Asalto a la Roca

Muy buenas a todos.

Hoy os traigo un relato breve que escribí durante la Primera Era que jugamos de Mordheim. En esta ocasión hace referencia a una partida que jugamos en la que asaltábamos la Roca (o bueno, quizá sólo alguna de sus áreas exteriores, porque asaltar todo el monasterio requeriría mucha mejor preparación). Los atacantes éramos la banda de gladiadores de Trifón, la banda de norses de Gunnar, otra de pueblerinos de Mordheim (usando bandidos de Hochland) una banda de goblins nocturnos de un amigo y una de skavens. Defendiendo estaban la banda de estalianos del Caballero de Rivas, una de árabes (¡con un genio!) y una banda de enanos. Sí, suena abusivo, y lo fue. Pero también hay que decir que las bandas defensoras desplegaban en el interior de una fortaleza. Los atacantes teníamos que escalar las murallas (y creo recordar que los únicos que tenía cuerdas y garfios eran los héroes de la banda de norses, que por otra parte no les sirvieron para nada porque fallaron la repetición que les otorgaba) o romper el portón. Al final lo más fácil fue lo segundo, y cuando nuestros bichos gordos llegaron allí (dos ogros, un engendro, una rata ogro y un troll, total nada), prácticamente concluyó la partida, más si se le suma que algunos héroes como Trifón o Gunnar habían conseguido para entonces infiltrarse en el patio de armas.

Finalmente los defensores se vieron obligados a retirarse si no querían ser exterminados, ya que una vez dentro de la fortaleza nuestra superioridad numérica era abrumadora. Y aunque creo que aunque inicialmente todos consideramos que los altos muros defendidos por tropas de disparo iban a equilibrar la cosa para los defensores, a la larga se vio claramente que no.


Por último no he explicado el por qué de este escenario, y la respuesta es muy sencilla: Malvador tiene un gusto obsesivo por los tomos de magia, y en este escenario uno de los posibles botines era precisamente un tomo de magia que custodiaban las hermanas, así que nos "engañó" a todos sobre la importancia vital de asaltar una fortaleza, solo para que él ganara un libro. xD

Os dejo con el relato que escribí en su momento (hace ya cinco años, total nada). Espero que os guste.

viernes, 17 de abril de 2020

Mezclar sistemas de juego


Saludos a todos, damas y caballeros.

Ésta es una entrada que me había planteado escribir alguna vez, y a raíz de un comentario de Víctor en la entrada del "Mordheimquest" que colgué el otro día, me he animado a ello. Víctor comentaba que en alguna ocasión hizo una campaña en el Universo de Warhammer 40k enlazando Battlefleet Gothic, 40k y Epic. Seguro que debió ser una campaña muy sexy, y el hecho de mezclar esos sistemas de juego acaba potenciando el Trasfondo al permitir varias posibilidades narrativas adicionales (que es lo que mola de las campañas).

Como esta campaña, en la que el Caos ganó en 40k pero el Imperio en Battlefleet Gothic (o eso dijeron)
Ésta es una de las formas de mezclar sistemas de juego: enlazar, dentro de un mismo arco narrativo, partidas a diferentes juegos. Yo añadiría dos: uno de ellos sería dar el salto de juegos "menores" a juegos "mayores", entendido por mayor y menor aquellos con mayor cantidad de miniaturas o con menos. Y el tercero sería la existencia de personajes con narrativa "multijuego", esto es, personajes cuya narrativa se puede utilizar en varios juegos.

Esto es un poco ida de olla la verdad, pero la cuarentena empieza a minar mi por otra parte nunca muy sólida cordura y, si lo piensas fríamente, todo en este mundillo lo es. Vamos allá.

jueves, 16 de abril de 2020

La sonrisa de la muerte


Saludos a todos en este jueves.

Hoy os traigo otro relato breve que hice fruto de la campaña que jugué hace poco con Soter, la Incursión por el Cráneo de Obsidiana. En particular es sobre el tercer escenario de la misma (que realmente fue una escaramuza), en el que un grupo de norses heridos trata de llegar al poblado a dar la alarma antes de que una bandada de arpías se los meriende. Perdí claramente el enfrentamiento (y las arpías se dieron un buen festín) lo que tuvo como consecuencia que la última partida durara un turno menos de lo habitual. Si hubiera ganado habría tenido en cambio un turno más, pero aun así no creo que eso hubiera tenido relevancia en el resultado de la batalla final, ya que mis tropas parecían obcecadas en hacer el ridículo una y otra vez. Pero en cualquier caso, este escenario de las arpías fue donde la fortuna empezó a torcérsele a Mevia y a sonreírle a Seadrake. Y como digo fue una auténtica carnicería.

Por ello he tratado de reflejar la sensación que debe tener alguien herido que está siendo cazado, que es como debían sentirse mis hombres mientras procuraban evitar a las arpías y rezaban para que no aparecieran más (algo que, por desgracia para ellos, no sucedió). Espero que os guste.