sábado, 4 de enero de 2020

Sangre y Gloria: campaña/escalada

Como dije en mi entrada de escalada, uno de los proyectos que me he propuesto para este año es coleccionar un ejército de Khorne para Warhammer Fantasy. Es un proyecto que he añadido a última hora y de forma, debo reconocerlo, un tanto impulsiva, pero no he podido evitarlo tras releer los relatos de la campaña del Camino a la Gloria que jugamos Fornidson y yo hace unos años. En esa campaña Trifón se enfrentó a varios contendientes que no eran más que sparrings para agrandar su leyenda, pero uno de ellos, adorador del dios de la sangre, consiguió derrotarle en combate singular. Trasfóndicamente dijimos que no mató a Trifón porque consideraba que en el futuro obtendría más poder, y sería entonces, cuando estuviera en la cima de sus hazañas, que iría a buscarlo para matarle.

Bien, ese momento ha llegado.

Todo es mejor si se acompaña con dibujos de Dave Gallagher


Os dejo con un poco de Trasfondo de la campaña en cuestión, después os comento cómo pienso hacer la escalada, y por último hará lo propio Fornidson.

Los eruditos afirman que la esencia del Caos es el cambio. Ahí es donde radica el origen de todo lo imposible, la causa de la locura de quienes cometen el error de abrir su mente a las malignas fuerzas que supuran desde los polos. Pues, ¿cómo se puede medir lo que nunca permanece constante? ¿Cuál será la referencia inamovible que pretenda establecer un orden, una cantidad, una dirección, una racionalidad a aquello que por su propia esencia variará siempre? El Caos es cambio. Aquel al que llaman Trifón comenzó siendo el hijo bastardo de un noble kislevita, después fue vendido como esclavo, luego gladiador en Mordheim, abandonó la fe que pudiera haber tenido para entregarse a la Serpiente en la fatídica noche en que perdió la vida, y después renegó de ella para adorar al Caos Absoluto. Todo en él ha mutado. Todo es cambio.

Y, sin embargo, hay algunas cosas que no cambian.

Martin Khornelissen ha mantenido su promesa durante todos estos años. Incluso aunque Trifón renunciara a adorar a Slaanesh, como hacía cuando Khornelissen le dejó tuerto y le perdonó la vida, el salvaje adorador del Mastín no piensa olvidar su palabra. Ambos han medrado en el indómito Norte, una tierra cuya crueldad es otra de las pocas características inalterables que encontraréis en el Caos. Ambos se han convertido en auténticos señores de la guerra, paladines escogidos cuyos nombres son susurrados con temor, pues el propio viento gélido se encarga de diseminarlos por todos los puntos cardinales, por todos los caminos. Sus hazañas son tan inevitables como sus armas, que a todos acabarán alcanzando. Y ahora se encontrarán entre sí.

Pues el que otrora fuera un noble de Bretonia marcha para dar caza al que otrora fuera un esclavo. Rugen los tambores y los cuernos que llaman a la matanza, pues Khornelissen tiene sin duda la bendición de Arkhar, tal es su brutalidad. El caballero caído ha proclamado a los ocho vientos que cortará la cabeza de Trifón para depositarla ante el terrible trono de su amo.

Y Trifón, que ha escuchado la amenaza entre el quebrado susurro del vendaval, afila su espada.

Porque él fue durante mucho tiempo la presa que se disputaban los cazadores. Sabe de sobra lo que significa ser perseguido. Sabe lo que es ser despreciado. Y ahora que está en la cúspide de su poder, ahora que ha arriesgado tanto y que ha perdido tanto para conseguir lo que ha ganado, no mirará hacia otro lado. No se esconderá. No suplicará. Trifón está dispuesto a demostrar al mundo que se equivocó al considerar que no era más que una molestia que podían hacer desaparecer cuando quisieran, y Khornelissen será el primero en saberlo.

Vienen tiempos interesantes, muchachos, tiempos de sangre y gloria."

Tch´arsk´pkeing, "El Águila de Medianoche", hechicero del Caos.




Tras este delirante Trasfondo, os comento mi plan de escalada. Voy a hacer un ejército de 2000 puntos siguiendo las reglas de Warhammer Reforged, que son las que prefiere Fornidson, el antagonista en esta escalada. Supongo que podría adaptarse a Sexta sin demasiado esfuerzo. Mi plan es hacer un ejército no muy grande y que tenga parte de hombres bestia, pues Khornelissen tenía muchos astados en su banda cuando jugamos el Camino a la Gloria. De esta forma, la planificación queda como sigue:
  • Trimestre 1: 20 gors, carro del Caos (contará como 5 miniaturas), Veronique (paladina del Caos). Total: 26 miniaturas.
  • Trimestre 2: 16 Guerreros del Caos, Beligor, 5 mastines. Total: 22 miniaturas.
  • Trimestre 3: Martin Khornelissen (Señor del Caos), 20 bárbaros. Total: 21 miniaturas.
  • Trimestre 4: 10 Khornegors, 5 Caballeros del Caos (contarán como 10 miniaturas). Total: 20 miniaturas.
Lo que hace un total de 89 miniaturas en cuatro partes de unos 500 puntos cada una. La idea es que al final de cada trimestre libremos una partida con las miniaturas que hayamos ido pintando (en el primer trimestre mi lista no tendrá una configuración legal ni de casualidad, pero qué más da). Intentaremos subir informes de batalla cuando llegue ese momento para que podáis seguir la campaña tanto de pintura como de escalada.



FORNIDSON

Bueno, pues efectivamente me he dejado liar por Soter y voy a participar en esta campaña/escalada. El caso es que cuando me lo planteó me recordó mucho (porque realmente el formato es el mismo) a los artículos de La Leyenda de los Cuatro Jugadores que periódicamente aparecían en la White Dwarf  (ignoro si es algo que siguen haciendo, pues hace años que no la compro). Y la verdad es que ese formato de pintar miniaturas para usarlas inmediatamente después siempre me ha resultado muy atractivo y motivador. Así que allá vamos.

El problema es que este año preveo que voy a contar con poco tiempo, y no querría comprometerme demasiado a pintar cosas que luego finalmente no pueda cumplir. Y más aún si ya tenía orientada mi propia escalada con miniaturas de otros sistemas de juego o piezas de escenografía. Por lo tanto, ésta tendrá que sufrir algunas modificaciones para incluir tropas del Caos. Pero bueno, como es mi primer año en que me planteo en serio una escalada, también me servirá también para calibrarme de cara a años futuros. Y lo que finalmente no pueda pintar, pues mala suerte.

Respecto al ejército, lógicamente tenía que estar presente Trifón (lo cual me vendrá bien para atreverme de una vez por todas a pintar la miniatura de Dark Sword Miniatures que tengo para representarlo), pero también me gustaba la idea que estuviera Moog, el ogro luchador del Pozo que le acompaña desde Mordheim (y que ahora es un paladín ogro del Caos de pleno derecho). Y lo bueno es que Moog no viene solo, sino que trae con él varios amigos grandes.

La planificación trimestral la he hecho teniendo en cuenta dos aspectos: que el valor en puntos  de las tropas sea en torno a los 500 y que el número de miniaturas sea similar. Obviamente no es fácil cumplir ambas condiciones, pero lo he hecho lo mejor que he podido. Así, el esquema sería el siguiente:
  • Trimestre 1: Moog (Paladín Ogro del Caos, cuenta como 2 miniaturas), 3 ogros del Caos (cuentan como 6 miniaturas), 1 gigante (cuenta como 10). Total: 18 miniaturas. Es el trimestre más suave, para ir entrando en calor, aunque si me sobra tiempo intentaré adelantar cosas de otros trimestres.
  • Trimestre 2: Sorros (Hechicero del Caos), 17 Guerreros del Caos, 5 mastines. Total: 23 miniaturas.
  • Trimestre 3: 5 Caballeros del Caos (cuentan como 10 miniaturas), 5 Jinetes bárbaros (cuentan como 10), 3 Ogros Dragón (cuentan como 9). Total: 29 miniaturas. Es el trimestre fuerte, tanto en número de miniaturas como en su peso en el campo de batalla.
  • Trimestre 4: Trifón (Señor del Caos), 20 bárbaros. Total: 21 miniaturas.
En total suman 91 miniaturas (al menos con las equivalencias que he decidido aplicar), y cuyos plazos espero poder ir cumpliendo.

Nota de Soter: al ver la escalada de Fornidson, Arkhar el Sabueso ha tenido a bien concederme una visión del futuro. Y he visto que Khornelissen acabará sus días en el bolsillo de ese gigante. No tengáis ni la más mínima duda.

Primer trimestre
Segundo trimestre

2 comentarios:

  1. Las ilustraciones de Dave Gallagher molan mucho. Pero las de Marc Gibbons molan más jajajaja.

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    1. Jajajajajaja... Mark Gibbons es otro grande, pero saecio, tú mira la cara que tiene el hacha del colega ese, no me digas que no es insuperable xD

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