Saludos a todos, damas y caballeros.
Tal como hice en el año 2020 con esta entrada, y en el año 2021 con esta otra, me hace cierta ilusión hacer al final del año un breve repaso de lo que han supuesto estos doce meses de frikismo intensivo. Siempre hemos dicho que este blog surgió con el propósito esencial de ser un archivo de nuestras campañas, relatos y demás, de centralizar en un único punto lo que teníamos disperso a lo largo de incontables correos, carpetas de Dropbox y Dios sabe en qué otros sitios. En este sentido, esta entrada es una especie de archivo adicional recopilatorio, al cual, personalmente, me hace gracia volver de año en año. Si además alguien más saca algo provechoso de leerla, pues tanto mejor.
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| La alternativa era hacer esto, pero no había pasta |
Este año ha sido, para mí, un año de muchos cambios. Uno de ellos, seguramente el principal, ha sido volver a Madrid tras dos años viviendo en Almería. Eso, en términos frikis, ha cerrado unas puertas y ha abierto otras, aunque voy a Almería con toda la frecuencia que puedo, así que tampoco supone una ruptura con lo que hay allí. De hecho, incluso con todos los cambios que ha habido en mi vida he sacado tiempo para jugar la nada desdeñable cantidad de 40 partidas sin contar las de diciembre. El año pasado alcancé 44 partidas, las mismas que en 2018 y récord de partidas en un año, y en éste no sé si lo alcanzaré, pero vamos, me quedaré cerca. Me ha llamado la atención, pues la sensación que tenía es que este año había jugado menos.
De nuevo, las partidas han estado muy centradas en un mismo juego, que ha sido el inevitable (y maravilloso) Warhammer Fantasy. Concretamente veinte de las cuarenta partidas han ido a esta modalidad de juego. No es algo que me inquiete, al contrario, Fantasy siempre es y será la joya de la corona y más con los ambientes narrativos que hemos creado en el último año y medio y que, joer, hace que den ganas de jugar. Además, el resto de las partidas han sido bastante variadas entre otros seis sistemas de juego, con lo que tampoco es que me haya convertido en un monomaníaco (cosa que odio dado mi extremo amor por la politoxicomanía miniaturil).
Os dejo pues con el resumen de este año.